La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), advirtió el pasado lunes que 235 millones de personas de todo el mundo necesitarán asistencia humanitaria y protección en 2021, es decir, una de cada tres, lo que supone un aumento del 40% en un año.
Esta cifra se ve exacerbada por la “conmoción” de la pandemia de COVID-19, que ha llevado el número de personas que necesitan ayuda humanitaria a “un nivel sin precedentes”, por lo que la ONU y sus socios “se proponen ayudar a 160 millones de las personas más vulnerables”.
Entre los retos que se perfilan se encuentran el hambre, los conflictos, los desplazamientos y los efectos del cambio climático, así como la crisis sanitaria y económica provocada por el coronavirus.

La pandemia generó un aumento en los precios de los alimentos y la caída de los ingresos, así como la interrupción de los programas de vacunación y el cierre de escuelas.
“La pobreza extrema ha aumentado por primera vez en 22 años. Múltiples hambrunas se avecinan en el horizonte”, alertó el organismo en el documento publicado.
Se necesita “la solidaridad y la financiación del resto del mundo”, por lo que la OCHA presentará este martes en Ginebra el Panorama Global Humanitario 2021, que establece 34 planes de respuesta que abarcan a 56 países vulnerables.
Aunque “el sistema humanitario volvió a demostrar su valor en 2020, suministrando alimentos, medicinas, refugio, educación y otros servicios esenciales a decenas de millones de personas”, la crisis “está lejos de haber terminado”, advirtió el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres.
Con información de Infobae
Portada y Foto: France 24









