La lluvia intempestiva en Kenia ha puesto en peligro la vida de varios animales, entre ellos a ocho jirafas que quedaron atrapadas en un islote en la reserva del lago Baringo. Por lo que un grupo de conservacionistas se ha dado a la difícil y complicada tarea de salvarlas al trasladarlas en balsas pese al riesgo de los cocodrilos.
La primera en ser salvada fue Asiwa, la jirafa que se encontraba en mayor riesgo ya que en unos días esa parte de la isla se inundaría irremediablemente, junto con ella en la primera misión fueron rescatados también tres impalas, un avestruz y 11 jabalíes.
La heroica misión corrió a cargo del Servicio de Vida Silvestre de Kenia en asociación con Ruko Community Conservancy, Northern Rangelands Trust y la organización sin fines de lucro Save Giraffes Now de Estados Unidos.

Tras el rescate de Asiwa, siete jirafas permanecen en la isla. Dos se trasladarán en los próximos días y el resto en los próximos meses.
Las jirafas se trasladaron originalmente a la zona llamada Ruko en 2011, en un intento por reintroducir la jirafa de Rothschild, también conocida como la jirafa de Baringo, a su área de distribución endémica.
Hoy en día, quedan menos de 3.000 jirafas de Rothschild en África y unas 800 en Kenia. La jirafa llegó a personificar el impacto transformador para fomentar la paz a través del modelo de conservación comunitaria, ya que las comunidades Il Chamus y Pokot, anteriormente en conflicto, se unieron para la conservación comunitaria, Ruko, para protegerlas.
Con información de Infobae
Portada y foto: Infobae









