La doctora Elena Soto Vega, profesora e investigadora de la Escuela en Ciencias de la Salud de la Universidad Anáhuac Puebla, alertó sobre el dióxido de cloro, que ha sido visto como producto “milagro” y que se comercializa en internet como sustancia para prevenir y tratar Covid-19, entre otras enfermedades como el cáncer, autismo e infecciones virales.
Enfatizó que dicha sustancia es altamente oxidante, que se utiliza como blanqueador en la industria textil y del papel, así como, desinfectante en las plantas de tratamiento de agua. Se puede utilizar como desinfectante de superficies, pero en ninguna circunstancia se debe ingerir, precisó.
Abordó que la ingesta de dióxido de cloro puede causar síntomas leves como irritación en la boca, esófago y estómago, náuseas, vómito y diarrea; o bien, síntomas graves como problemas hematológicos (hemólisis), enfermedad cardiovascular, renal o síndrome respiratorio agudo. Además, puede producir un descenso en la presión y llegar a causar la muerte de quien lo consume.
Indicó que en México, los médicos han comenzado a reportar casos de úlceras gastrointestinales, insuficiencia hepática y daño renal por el consumo de dióxido de cloro. En las plataformas de información médica internacionales existen múltiples reportes sobre complicaciones asociadas al consumo del mismo.
“El problema del dióxido de cloro es tan grave que, en México, las aseguradoras han tenido que declarar que aquellos pacientes que lo consumen están renunciando a su póliza de seguro de gastos médicos al hacerse un daño intencional”, destacó.
La experta de la Anáhuac Puebla recomienda que los tratamientos para cualquier enfermedad deben ser indicados por un médico, no pueden ser videos de WhatsApp o redes sociales, ya que ponen en riesgo la vida de las personas.









