Elizabeth Rodríguez González
La democracia es tan vasta que no se limita sólo a la elección de las autoridades por medio del sufragio universal; la figura democrática en realidad impregna distintas áreas de la sociedad, permitiendo así un fortalecimiento recíproco. En el presente artículo se pretende hacer una reflexión sobre el vínculo existente entre la democracia y los archivos, ya que no sólo los archivos son modificados por el hecho democrático, sino que el hecho democrático también está influenciado por los archivos.
Para comenzar, es posible afirmar que los archivos son de una particular utilidad para la democracia, ya que el postulado de la igualdad, inherente a la doctrina de los derechos humanos, requiere la existencia jurídica del individuo, una identidad que está fundada en documentos de archivo; por ello, los archivos permiten probar su condición jurídica, esencial para la existencia democrática.
La democracia es también garante de los archivos, puesto que, en una sociedad soberana, los archivos representan la salvaguarda contra los abusos de poder; bajo esta perspectiva es posible mirar a las leyes archivísticas como herramientas democráticas. Estas leyes, en ocasiones poco conocidas, se presentan como un balance del poder, asegurando el mantenimiento de las actividades sociales mediante la regulación de la organización y funcionamiento de los sistemas institucionales de archivo, garantizando así los derechos fundamentales de acceso a la información y de protección de datos personales.
Los documentos de archivo se utilizan para probar, si la ley es prerrogativa de la democracia, también deben serlo los archivos. Un régimen no democrático, que no consagra el carácter inexpugnable de la persona y su igualdad ante la ley, no deja espacio a los archivos.
Finalmente, los archivos tienen un carácter de memoria esencial para las sociedades democráticas; relatan lo que realmente sucedió alejándose de verdades oficiales muchas veces fragmentadas, los documentos de archivo son los verdaderos testigos de los hechos, por ello cuentan la verdad histórica, estimulando así la proliferación de la memoria.
Los tiempos electorales invitan a buscar la multiplicación de la memoria, para identificar las diferentes reapropiaciones de la historia que se han dado por motivos políticos o partidistas; por ende, la dialéctica que surge entre los archivos y la democracia, representa una posibilidad única para que todas y todos nos apropiemos de la historia, no para juzgar banalmente las acciones pasadas, sino para identificar áreas de oportunidad que nos permitan tomar decisiones desde la libertad y desde la conciencia.

Tribunal Electoral del Estado de Puebla









