Jeanine Áñez, expresidenta de facto de Bolivia, fue detenida este sábado por las autoridades en Trinidad, capital del departamento del Beni, en el marco de la orden de aprehensión en su contra por el caso del golpe de Estado contra el exmandatario Evo Morales, perpetrado en noviembre de 2019.
La noticia fue confirmada por el ministro del Gobierno Eduardo Del Castillo, a través de su cuenta en Twitter.
«Informo al pueblo boliviano que la señora Jeanine Áñez ya fue aprehendida y en este momento se encuentra en manos de la Policía».
Tras su aprehensión, Áñez denunció que ha sido víctima de ‘abuso y persecución política’.
«Denuncio ante Bolivia y el mundo, que en un acto de abuso y persecución política el Gobierno del MAS me ha mandado arrestar. Me acusa de haber participado en un golpe de Estado que nunca ocurrió. Mis oraciones por Bolivia y por todos los bolivianos».
El Gobierno boliviano, por su parte, aseguró que no existe ningún tipo de ‘persecución política’ contra Áñez.
La Fiscalía Departamental de La Paz giró órdenes de aprehensión por los delitos de ‘terrorismo, sedición y conspiración’, en contra de Áñez y sus exministros Arturo Murillo (Gobierno); Luis Fernando López (Defensa); Álvaro Coimbra (Justicia); y Rodrigo Guzmán (Energías).
Asimismo, se ordenó aprehender a Palmiro Jarjuri, que era comandante de la Armada; Jorge Gonzalo Terceros, excomandante de la Fuerza Aérea; y el general Gonzalo Mendieta, excomandante del Ejército.
El miércoles 10 de marzo, las autoridades detuvieron al exlíder militar Flavio Arce San Martín, que se desempeñaba como jefe del Estado Mayor del Ejército de Bolivia cuando se produjo el golpe contra Morales.

Mientras que la mañana del viernes, la Policía ejecutó las órdenes de captura contra los exministros Coimbra y Guzmán, detenidos en Trinidad, departamento de Beni, en el centro-norte del país.
La investigación radicada en la Fiscalía de La Paz responde a una denuncia presentada por la exdiputada Lidia Patty, que acusó al opositor Luis Fernando Camacho, así como a exjefes militares o policiales, por los sucesos que llevaron a la renuncia de Morales.
Por su parte, el analista político Gabriel Rodríguez Olivera destacó la importancia de que las aprehensiones se hayan realizado solo después de las elecciones subnacionales.
El presidente de la Cámara de Senadores de Bolivia, Andrónico Rodríguez Ledezma, negó la supuesta persecución política denunciada por Áñez, y aseguró que se trata de ‘justicia’.
«Los que hoy dicen ser víctimas de persecución política debieron pensar mil veces antes de romper el orden constitucional en noviembre 2019».
Con información de RT
Fotos de Twitter @rcbolivia y @jmkarg










