Durante el año que permanecieron cerrados debido a la pandemia, la pérdida fue de hasta 400 millones de pesos y costará un año más recuperar la solvencia de estos establecimientos, aseguró Víctor Picazo Pérez, representante de Salones Sociales Unidos.
En rueda de prensa, comentó que el gremio que representa comprendía a mil 200 salones sociales (desde pequeños, medianos y grandes), de los cuales 600 tuvieron que cerrar sus puertas ante la crisis económica, otros más cambiaron su giro a funerarias y restaurantes.
Sin embargo, hoy resaltó que están listos para abrir sus puertas tras la luz verde que dio el gobierno estatal.
«Estamos contentos y agradecemos a la secretaria de Gobernación (Ana Lucia Hill) y al gobernador (Luis Miguel Barbosa), pero nos costó un año de esfuerzo. Nosotros somos mil 200 agremiados, dueños de salones sociales; pérdidas son millonarias, alrededor de 400 millones de pesos… de los mil 200 que somos, 600 cerraron sus salones debido a la pandemia», mencionó.
Ahora con la apertura de estos espacios, Picazo Pérez dijo que invertirán 50 mil pesos para sanitizar espacios y llevar a cabo la operación de cada salón.
Además de 15 mil pesos por evento de 100 personas para la compra de pruebas rápidas y adquirir los artículos para cumplir con las medidas sanitarias.









