Ernesto Ordaz Moreno
“Todo fluye, todo cambia, nada permanece” Heráclito
En los albores de una nueva etapa de la humanidad, vale la pena reflexionar en los pendientes por resolver. Hemos llegado tan lejos como especie, logrado acumular conocimiento y generar tecnologías que garantizan nuestra existencia con mejor salud y entendimiento. Lo anterior ha ampliado nuestra cosmovisión.
En poco tiempo (considerándolo como una mera perspectiva) habremos de vivir más gracias a la nanotecnología, podremos viajar más lejos en nuestro afán por conocer otros sistemas solares, habrá robots que harán tareas que faciliten nuestra estancia, mejores redes digitales para incrementar la comunicación. ¿Qué implicaciones tiene todo ello?
Ahora sabemos que el universo, y todo en él, está en constante movimiento, generando una fuerza que busca constantemente la armonía y así, se produce la ambivalencia de nacer y morir, principio y fin. Unos tienen un ciclo más amplio que otros, pero al final, se tiene certeza de que dichas etapas concluyen para dar inicio a otras.
Por ello, resulta prudente hacer una introspectiva, un análisis al interior de la persona, puesto que un gran pendiente es lograr la armonía con la naturaleza y con nosotros mismos. Aparentemente, paradójico, los problemas de la humanidad se mantienen casi iguales, pues a pesar de todo lo logrado hay pobreza, discriminación, analfabetismo, hambre y desnutrición, violencia, así como todo lo que estos factores implican.
El ser humano adquiere información al menos a través de 5 sentidos, lo que traduce en información que combina para crear emociones, deseos, intereses y experiencias, mismas que se mezclan con sus antecedentes sociológicos, antropológicos y biológicos; todo esto genera conocimiento único para cada persona. Al vivir en sociedad, en comunidad, toda esta información, en especial, los denominadores comunes, producen conocimiento social.
¿Qué hacer con todo ese conocimiento? Lo lógico y natural es comunicarlo, pues al vivir en sociedad, se requiere transmitirlo para lograr cubrir las necesidades individuales, que, al ser satisfechas, provocan, al igual que en el universo, el movimiento de vida, es decir, se abren nuevas puertas de experiencia, de lo contrario, regresamos a un punto muy similar y por ello, se considera lo cíclico de la vida.
Es así como debemos visualizarnos al interior, buscar en nuestras raíces, conocer más allá de las necesidades básicas (comer, dormir, respirar, beber agua) y buscar las intelectuales que se forman con deseos, intereses, emociones, que se transforman en experiencias para comunicarse. Del interior surge la libertad, pues el libre albedrío puede entenderse como la capacidad de decidir, previo razonamiento, aceptando las consecuencias con responsabilidad frente a los demás.
Hasta ahora hemos observado una división en razas, en países, en autoridades, en reglas para contener las conductas individuales; a través del poder, que no es otra cosa que fuerza, las personas hemos sacrificado nuestros deseos e intereses, hemos dejado atrás la libertad para conseguir, nada. Vivimos sometidos, esclavizados por el afán de tener riqueza, una vida confortable siguiendo reglas que alguien más impuso, lo que nos ha vuelto más infelices, enfermos, aislados, corruptos.
Desconozco qué o quién provocó el status quo existente, ¿por qué hay ricos y pobres? ¿por qué hay países? ¿por qué tantas lenguas o idiomas? ¿por qué perseguir una vida similar, cuando las diferencias enriquecen la vida? ¿qué es lo anhelamos en lo individual y como sociedad? ¿por qué hemos desistido de elaborar un solo lenguaje que nos permita comunicarnos y eliminar barreras creadas artificialmente?
¿Será posible visualizarnos como humanidad, una sola, antes de dar el gran salto al viaje intergaláctico? Habrá que resolver la problemática de conocernos en lo individual, satisfacer nuestros anhelos, deseos e intereses, mejorar la comunicación, invertir en educación.
La trascendencia deregistrar el conocimiento es transmitirlo a las generaciones futuras, especialmente, para aquellos que serán viajeros del universo. Mientras tanto, este planeta siempre será nuestro origen, resolvamos los pendientes para concluir con dignidad una etapa más de la humanidad, pues a pesar de todo, el universo mantiene constante su movimiento.









