Por José Alfredo Vaca
Las profesiones evolucionan, y el derecho no es la excepción. El concepto de un abogado que atiende todo tipo de asuntos es cada vez más remoto, y cada vez menos eficaz. Las necesidades de quienes buscan asistencia de un abogado son cada vez más sofisticadas, y la competencia es cada vez más fuerte. Las prácticas tradicionales han dejado de funcionar, dando lugar a una nueva era; la era de la alta especialización.
Como abogado especialista en materia de propiedad intelectual, tengo contacto con una gran cantidad de asuntos que comparten un factor común. Se trata de personas que intentan el registro de una marca, ya sea de forma directa y sin asesoría, o aún peor, a través de un tercero que desconoce la materia. Desafortunadamente, en el 85 por ciento de los casos antes referidos, el resultado es el mismo: el trámite es objetado o desechado, por motivos que habrían sido fáciles de evitar.
Como regla general, antes de iniciar cualquier trámite de registro, se requiere
- Determinar cuál será la marca a proteger
- Cuáles son los productos o servicios que serán ofrecidos al amparo de dicha marca
- Si la marca es intrínsecamente registrable
- Que no existan conflictos entre la marca propuesta a registro y otras marcas previamente solicitadas o registradas.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) ha hecho una gran labor en simplificar el trámite de registro de marca; haciéndolo incluso accesible a través de medios electrónicos. No obstante lo anterior, y a pesar de que el llenado y presentación de las solicitudes de registro de marca sea ahora más fácil que nunca, debemos considerar que la protección marcaria es un tema sumamente complejo, que requiere de profundos conocimientos técnico-jurídicos, que solo pueden ser aportados por un especialista en la materia. En términos más coloquiales, cualquiera puede llenar una solicitud, pero pocos saben cómo y por qué se llena de una u otra forma.
El camino hacia la alta especialización es el estudio y la práctica. Por tal motivo, en la Universidad Anáhuac Puebla hemos diseñado un novedoso Diplomado en Derecho de la Propiedad Intelectual, cuyos temas principales son las marcas, las patentes, y los derechos de autor. Además, hemos incluido un módulo específico llamado “Trademark Lab”, que abarca -paso a paso- el trámite de registro de marca, así como la preparación correspondiente, y el mantenimiento posterior.
Socio Director de VACA Abogados
Profesor Titular de la Materia Propiedad Industrial en la Maestría en Derecho Corporativo de la UAP. Coordinador del Diplomado en Derecho de la Propiedad Intelectual en la UAP
Semblanza
Abogado por la Universidad Anáhuac México, donde más adelante obtuvo los títulos de Especialista y maestro en Derecho de la Propiedad Intelectual. Cuenta con más de once años de experiencia en materia de Propiedad Intelectual. Tiene estudios complementarios en Grafoscopía, Grafología, y Análisis Técnico de Documentos, y ha sido nombrado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor como autorizado para fungir como árbitro en procedimientos arbitrales regulados por la Ley Federal del Derecho de Autor. Forma parte de diversas asociaciones relacionadas con la Propiedad Intelectual, entre las cuales figura la Asociación Mexicana para la Protección de la Propiedad Intelectual (AMPPI), International Trademark Association (INTA), American Intellectual Property Law Association (AIPLA), y Association des Praticiens du Droit des Marques et des Modèles (APRAM). Desde el 2014 es profesor de la materia Derecho de la Propiedad Intelectual en la Universidad Anáhuac México, y desde el 2019 imparte el módulo referente a Propiedad Industrial en la Maestría en Derecho Corporativo de la Universidad Anáhuac Puebla.









