Carolina Gómez
Dicen que familia, padre y madre solo hay una. Y si, es cierto. Para concebir a un ser humano necesitamos células de ambos sexos. Y hasta ahora, nadie ha podido cambiar eso.
También es verdad, quedentro de nuestra historia, debemos incluir a aquellos que nos anteceden, a quienes colaboraron para que tuviéramos vida, los hayamos conocido o no. Vivamos con ellos o no.
Porque pertenecemos a un linaje, porque existimos gracias a otros. Sin embargo, lo que forma a un ser humano, son más que lazos consanguíneos. Son las relaciones con los demás, con quienes vivimos, nos comunicamos y de quienes aprendemos las reglas de la vida cada día, para después insertarnos en una sociedad con la que interactuaremos siempre.
Y será la familia, la primera red de apoyo donde creceremos y estableceremosdiferentes tipos de relaciones con cada miembro según nuestras necesidades.
Pero una familia, no es siempre divina. Y aunque en ella se puede vivir con congruencia, en armonía, y con muchas demostraciones de amor y paciencia, donde se aprenden valores como el respeto y la dignidad;también puede ser un sistema donde se concentren el abandono, la violencia, las humillaciones o la discriminación.
Se necesita mucha madurez para sortear saludablemente cada etapa y cada evento que se viva en ella.
La familia es una combinación de distintas historias, diferentes formas de pensar, muchos sueños yexpectativasde quienes la forman. Por eso es tan compleja.
Está constituida por pequeños subsistemas que dan estructura y soporte a la dinámica diaria. La pareja, la relación padres e hijos y los hermanos. Cada uno con su rol, cada uno desempeñando las tareas que le corresponden y ocupando un lugar específico.
Y a pesar de que aprendimos que debe estar formada por un padre, una madre y sus hijos, existen muchos tipos de familias. Hay familias nucleares, adoptivas, biculturales, uniparentales, de tres generaciones, reconstruidas u homoparentales.
Es decir, puede haber papá y mamá, solouno de ellos, con abuelos en casa, o con padres del mismo género. Si, del mismo género.
Hoy en día el tema de las familias homoparentales, da mucho de qué hablar, asusta, pone en alerta todos aquellos mensajes que recibimos a lo largo de nuestra vida. Ideas o creenciastan arraigadas que nos impiden cuestionar o romper paradigmas, y en un intentopor evitar la culpa, las defensas se elevan y castigamos o juzgamos lo diferente.
Ningún tipo de familia garantiza salud mental, porque en todas hay eventos que fortalecen o que destruyen y lastiman a cada uno de sus miembros. Todo es un proceso de permanente cambio y crecimiento, aprendizaje de habilidades sociales, costumbres, etc.
Una familia homoparental, tendrá de igual forma, retos que afrontar, problemas de crianza, de pareja, económicos, relacionales. Sin embargo, esto no sucederá porque los padres tengan una orientación homosexual, como comúnmente o por ignorancia se cree, esto sucede porque la vida en familia per se, es ya un tema complicado.
Existen muchos estudiosque demuestran una y otra vez, que los niños criados por padres homosexuales, tienen cualidades cognitivas, habilidades sociales, desarrollo emocional, inteligencia, adaptación psicológica, orientación sexual y roles de género similares a aquellos que son criados por personas heterosexuales.
Entonces, ¿cuál es el problema? ¿por qué nos asusta tanto ver una familia homoparental? ¿qué nos mueve a satanizar el tema?
Tal vez el punto sea que la sexualidadmisma todavía nos angustia, y es un tema prohibido para muchos. Genera culpa, curiosidad, y desgraciadamente muchas conductas impulsivas y peligrosas tras su ignorancia.
Y aquí es donde todo se complica. Pues al creer que la homosexualidad es peligrosa, asumimos que todo lo reaccionado con ella, también lo es.
Pero el problema en realidad no es que las familias homoparentales sean una amenaza para los niños que crecen en ellas, ni para la sociedad. Pues si bien es algo nuevo y diferente, están integradas por personas como cualquier otra, con responsabilidades, compromisos, sueños y proyectos por realizar.
El problema es que omitimos u olvidamos el hecho de que hay miles de niños abandonados, muchas familias heteroparentales desintegradas, que viven con violencia, con pocos valores, carencias emocionales y económicas, y solo nos enfocamos en lo diferente y lo juzgamos con mucha severidad.
Por eso es importante resaltar la esencia y el objetivo de vivir en familia. Pues es ahí donde se aprenden los valores de respeto e inclusión, de responsabilidad y de amor a uno mismo y a los que nos rodean. Porque lo que realmente interesa es que haya personas que se comprometan con el cuidado y la buena crianza de sus hijos.
Entonces, qué importa la orientación sexual de los padres, cuando pueden aportar lo mejor de sí mismos, dar atención, cariño, apoyo y contención a sus hijos, y formarlos como hombres y mujeres de bien, que hagan el cambio que tanto necesitamos para la humanidad.
Así que, aprendamos a respetar lo diferente, eduquemos bien a nuestros hijos, y si hay algo que nos molesta, respondamos de manera analítica y congruente, y revisemos si todavía existe alguna herida sin sanaren nuestro corazón.
Y recuerden todo saldrá bien al final. Y si las cosas no están bien, entonces, todavía no es el final.










