Por Marcos Rodríguez del Castillo
El pasado 6 de junio se llevó a cabo la jornada electoral más grande y compleja de la historia democrática de nuestro país.
Hay conclusiones que pueden ser válidamente establecidas como resultado de ese enorme esfuerzo colectivo.
- La responsabilidad de las y los ciudadanos que fueron designados funcionarios de mesa directiva tuvo como consecuencia que las 7860 casillas aprobadas por el INE en Puebla se hayan instalado y en ellas se haya recibido el voto popular.
- El interés de los electores por ejercer su derecho al sufragio se reflejó en que a nivel nacional se haya registrado una participación ciudadana cercana al 52 por ciento y en el estado de Puebla haya alcanzado casi el 56 por ciento.
- No obstante lo complejo del contexto en que se llevaron a cabo los comicios por la pandemia y los problemas estructurales del país, existió una responsabilidad colectiva que superó las expectativas y volvió a la del 2021 la elección intermedia con mayor participación en este siglo.
- Los protocolos sanitarios funcionaron y la gente fue respetuosa de los mismos.
- Los partidos políticos, coaliciones y candidaturas compitieron en un ambiente de libertad democrática.
- La conquista del voto estuvo enmarcada en una nueva normalidad, en la que las campañas electorales encontraron formas novedosas para el cuidado de la salud de los votantes.
- Las autoridades electorales asumieron su responsabilidad y aprobaron 26 Protocolos en materia de salud para el desarrollo de todas las actividades relacionadas con el proceso electoral.
Las anteriores, son algunas consideraciones en torno de los pasados comicios, estoy seguro que el lector podrá formular más de ellas.

Consejero Presidente del INE en Puebla









