Por Leticia Montagner
Algunas reflexiones sobre la caída de Tenochtitlan, el 13 de agosto de 1521, hace 500 años:
México es una nueva nación reconstituida por la combinación de la conquista de españoles que crece como tal para finalmente madurar con la independencia.Nos tiramos al suelo por el sufrimiento endilgado a los pueblos originarios, pero ¿cuántas personas se preocupan por aprender náhuatl o sentirse orgullosos y replicar las ancestrales costumbres aztecas?
La realidad histórica es que muchos pueblos profesaban odio a los aztecas por el dominio que tenían con otros pueblos, miles de guerreros deseaban liberar a sus regiones de esecontrol.
Los relatos, el sentido de la narración no representan el pasado, lo reconstruyen, se crea un conflicto de memoria agravado por las percepciones, por tomarlo personal.
Muchos mexicanos en la actualidad no se sienten orgullosos de los indígenas. Los criticamos, pero no hablamos una lengua autóctona, no nos vestimos como ellos y ellas y hasta nos burlamos. Preferimos el inglés para aprenderlo y practicarlo en todo el mundo, pero nos vestimos con Carolina Herrera o más al alcance de los amantes de la moda juvenil, con Zara.
Tenemos las y los mexicanos una disputa con el pasado, es decir, hemos construido una memoria colectiva no resuelta. Lo peor del caso es que la sociedad española no recuerda ni toma en cuenta estos hechos. La mayoría de los españoles aprende en la primaria y la secundaria que España tenía un imperio en América. Hidalgo, Allende, Iturbide, no son conocidos por aquellas regiones.
¿Cómo invitar a la reflexión a la sociedad sobre este tema? Se ha politizado este asunto, se buscan condenas mediáticas, mas no históricas, se argumenta con posturas superficiales y patrioteras por la autoridad gobernante.
Las investigaciones y estudios que realizan instituciones públicas y privadas deben ponerse a disposición general y difundirse entre la sociedad y las comunidades que ahora llaman pueblos originarios, perohan sido castigadas presupuestalmente, junto con organismos de cultura, por el Gobierno Federal.
Sin embargo, Andrés Manuel López Obrador, creó desde antes de llegar oficialmente al Gobierno de nuestro país, la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México, de la cual nombró a su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, Presidente Honoraria; existe la percepción de que ella es la artífice de las ideas y propuestas presidenciales en este rubro.
El discurso oficial es la forma, de fondo se debe promover y difundir la libre discusión de las ideas, recuperar la memoria históricay debatir de manera respetuosaentre todas las partes interesadas las investigaciones y conocimientos que producen las instituciones de nuestro México.

Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









