Por Leticia Montagner
Con el calorcito que a veces aprieta en estos tiempos veraniegos poblanos, vale la pena remembrar el Día Internacional del Ron, que aunque se celebró oficialmente ayer 16 de agosto, hay tiempo todo el año para festejarlo.
La famosa bebida, que se fabrica a partir de subproductos de la caña de azúcar, es un elixir caribeño, que se consume alrededor del mundo, ha marcado pautas su elaboración y aplicado en la cocina internacional.
La historia comienza con la llegada de los europeos al continente americano en el siglo XVI. Entre los alimentos que transportaron en sus embarcaciones, destacan la caña de azúcar, que con el tiempo fue cultivada para extraer azúcar en la isla La Española, hoy República Dominicana y Haití.
Con el tiempo, la caña fue utilizada para hacer este destilado, principalmente en la isla de Barbados, que tiene registro de la destilería de ron más antigua del mundo en 1703. Su popularidad creció rápidamente por Estados Unidos (EU), en 1760.
Sin embargo, los gobernantes ingleses impusieron la Ley del Azúcar que tasaba impuestos sobre el producto y su melaza, lo que afectó la rentabilidad de las destilerías. Tras la Revolución de las 13 colonias, alrededor de 1783, las restricciones de comercio de azúcar con las islas británicas en el Caribe aumentaron.
Sin embargo, la llegada del bourbon, elaborado con cebada, trigo, centeno y maíz, desplazó el consumo del ron. En 1919, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley Seca que definió como toxicas las bebidas con 0.5 por ciento o más de alcohol, pero logró que el consumo de ron, de manera ilegal, aumentara.
El Día fue celebrado primero por Estados Unidos y adoptado con el tiempo por otros países, entre los cuales la producción y el consumo de ron forman parte de su idiosincrasia, reporta el portal Larousse Cocina.
Al evolucionar se comenzó a experimentar con barricas de madera para obtener diferentes tonalidades y variedades. Los rones pesados se destilan en un alambique inmóvil, los ligeros se destilan utilizando el método continuo. Se usan barricas de roble para dar un acabado más seco y las que han almacenado jerez se utilizan para impartir texturas medias. El color proviene del envejecimiento en estas barricas.
No todos los rones son iguales, pues destaca el sabor y color de cada marca. Cada país tiene su estilo. Se clasifican como blanco o ligero, no se envejecen y su sabor es más seco usado para cocteles famosos como el mojito y daiquiri cubano. El ron oro o dorado se envejece en barricas de roble, que la dan tonos amarillentos y sabores a madera, vainilla, manzana, pera ycanela. El oscuro o pesado se envejece largo tiempo en las barricas y conserva un fuerte sabor a melaza, con notas aromáticas como frutos secos, caramelo, especias o roble.
En México se utiliza en postres como los borrachitos, el ponche navideño, las cocadas y hasta algunas salsas dulces. Así que para iniciar la semana, digamos ¡salud!

Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









