Por Leticia Montagner
Se calcula que en el mundo hay 750 millones de personas sin acceso al agua potable, sin embargo, una empresa española ha creado un sistema para extraer agua potable del aire para abastecer regiones áridas donde la gente lo necesita desesperadamente.
El objetivo es ayudar a la gente, afirmó Enrique Veiga, un ingeniero español de 82 años que inventó la máquina durante una dura sequía en el sur de España en la década de 1990.
Los dispositivos fabricados por su empresa, Aquaer, ya están suministrando agua limpia y segura a comunidades de Namibia y a un campo de refugiados libanés.
De acuerdo a la agencia de noticias Reuters, las máquinas utilizan la electricidad para enfriar el aire hasta que se condensa en agua, aprovechando el mismo efecto que provoca la condensación en los aparatos de aire acondicionado.
Del mismo modo, la máquina, que puede condensar la humedad del aire y producir hasta 5 mil litros de agua al día, puede funcionar incluso en zonas donde la humedad es baja, como en el desierto, según la empresa.
Otros generadores de agua basados en una tecnología similar requieren elevada humedad ambiental y bajas temperaturas para funcionar, pero las máquinas de Veiga operan con temperaturas de hasta 50 grados y soportan humedad entre el 10% y el 15%.
Generadores Aquaer registró la patente en 2005, según informó la empresa.Una máquina pequeña puede producir de 50 a 75 litros al día y se transporta fácilmente en un carrito, pero las versiones más grandes pueden producir hasta 5 mil al día.
Un refugiado vietnamita afincado en Suiza, de nombre NhatVuong se unió a la causa tras conocer a Veiga y visitar un campo de refugiados cerca de Trípoli, Líbano en 2017 y fundó una organización sin ánimo de lucro, WaterInception, que llevó una máquina de 500 litros al día al campamento.
Funciona de maravilla, estoy muy contento, dijo Nhat, quien ahora recauda fondos para instalar paneles solares para abaratar los costos de electricidad y reducir el impacto medioambiental del proyecto.
La empresa apenas tiene prototipos, no informa de costos, pero existe esperanza para muchas personas, zonas desérticas y países.En los momentos difíciles, también hay buenas noticias.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.










