Irán sigue enriqueciendo uranio hasta niveles cercanos al necesario para fabricar armas atómicas y bloqueando las inspecciones internacionales, hasta el punto de que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) advirtió de su creciente incapacidad para verificar el programa nuclear iraní.
Irán acumula actualmente 10 kilos de uranio enriquecido hasta el 60 por ciento, mucho más cerca del 90 por ciento necesario para desarrollar un arma nuclear que del 3,67 por ciento que le impuso como tope el acuerdo que cerró en 2015 con las grandes potencias, y que lleva incumpliendo desde 2019, después de que Estados Unidos lo abandonara.
Esos diez kilos suponen cuatro veces más de la cantidad almacenada el pasado mayo, según el informe restringido emitido hoy por el OIEA en Viena, y al que tuvo acceso Efe.
Además, acumula casi 2 mil 373 kilos de uranio enriquecido a niveles más bajos, muy por encima de los 300 permitidos en el JCPOA, el acuerdo nuclear de 2015.
Una verificación cada vez más difícil
«La confianza del Organismo de que puede mantener un conocimiento continuado (de las actividades nucleares de Irán) se está deteriorando con el tiempo y ahora ha empeorado aún más. Esa confianza se seguirá perdiendo a no ser que la situación sean rectificada inmediatamente por Irán».
OIEA
Estas revelaciones pueden dificultar más todavía la reanudación de las negociaciones para resucitar el pacto nuclear, con el objetivo de que Estados Unidos regrese al tratado y que Irán lo cumpla. Las negociaciones están paralizadas desde junio, antes de la victoria electoral del ultraconservador Ebrahim Rais en Irán.
La agencia de la ONU recuerda que su misión de vigilancia del programa nuclear iraní quedó seriamente socavada desde finales del pasado febrero.
Con información de EFE
Foto: EFE









