La complejidad contemporánea, producto de las cambiantes condiciones sociales y sanitarias, ha generado que las instituciones educativas evolucionen sus actividades de origen y trascendencia.Determinar, qué tan adecuados son los resultados de la relación con el entorno, es cuestión de pertinencia; que en el particular caso de la BUAP, ha cumplido satisfactoriamente, lo anterior derivado del crecimiento, validación y satisfacción de los sectores que viven la experiencia dentro y fuera de la institución.
Ciertamente, la educación no es una función pasiva, e influye las estructuras sociales generando cambio y desarrollo en el entorno, mantener una estrecha y permanente relación con el análisis y solución de las demandas cotidianas, se ha convertido en una determinación por parte de la máxima casa de estudios del estado, cumpliendo con el objeto y fines de la institución plasmados en el artículo tercero del estatuto orgánico “La Universidad, además de organismo público descentralizado del estado, es una institución social integrada por una comunidad académica libre, plural y democrática, unida en torno a los propósitos compartidos por sus miembros de transmitir, acrecentar, difundir el conocimiento y la cultura, así como de ponerlos al servicio de la sociedad.”
Dicho lo anterior, es de destacarse la férrea consolidación y evolución de la institución, así como la defensa de la autonomía universitaria que ha llevado a cabo el actual rector, Dr. Alfonso Esparza, quien se consolida día a día como un universitario cuya determinación y pasión, lo lleva al destacado estrado en el cual en un acto solemne en la próxima sucesión, los universitarios le brinden el respeto y merecido reconocimiento por su comprometida y destacada labor al frente de la benemérita.
En este sentido, el trabajo llevado a cabo en las actividades que vive la institución es palpable y han encontrado en la figura del rector atención y solución.
Se puede interpretar, que la actual BUAP puede asumir diferentes formas, una de ellas tiene que ver con el capital político de la institución y su papel determinante en la estabilidad estatal, es por ello la trascendencia del proceso de sucesión rectoral, el momento que vive la benemérita, se visualiza como el proceso político y democrático más relevante para los universitarios, en el cual, nuevamente la universidad se mantendrá autónoma, libre, fuerte, cimentada y con el compromiso con su comunidad de integrar a todas y a todos.
Las campañas, con una semana más por andar y con el objetivo puesto en la jornada electoral del día 20 de septiembre, mantienen una tendencia creciente, la Dra. Lilia Cedillo con la consigna “nuevos retos, nuevos tiempos” integra adeptos con propuestas concretas e incluyentes, con un alto nivel de atención a las expresiones de los diferentes sectores universitarios y construyendo un programa en el cual la comunidad ve con buenos ojos como se plasman e integran sus voces y sentires.
En este sentido, el auto propuesto Dr. Ricardo Paredes y la Mtra. Guadalupe Grajales parecen haberse tomado una campaña sabática rumbo a la rectoría, destacando por su ausencia y como denominarían las nuevas generaciones, haciendo ghosting; que en términos coloquiales es tratar de establecer una relación con alguien y un día, sin más ni más simplemente desaparecer como un fantasma.










