Por Karla Sosa
¡Eres malichista!
Expresión típica mexicana usada para hacer referencia a una inclinación de lo extranjero sobre lo local. Este término deriva de malinche; mujer quien “ayudó a los españoles” y “traicionó a su pueblo”. Pero ¿cuál es la verdadera historia detrás de este personaje? ¿Es cierto que “nos traicionó”? ¿Los castellanos fueron los “malos” de esta historia?
Hay muchas teorías sobre su origen, sin embargo, la mayoría de fuentes que respaldan que sus padres eran de Painala (Coatzacoalcos), cuando el padre muere, la madre se vuelve a casar y su nuevo esposo no quiere a los hijos del matrimonio anterior, por lo que, concede a malinche a unos indios de Xicalango y ellos la transfieren con los de tabasco. Una vez aclarado esto, es importante seguir los pasos del encuentro de los dos mundos.
(Díaz del Castillo, 2011).
“Los españoles nos conquistaron”
España es el país que conocemos ahora, es decir, no podemos llamarles “españoles”, sino de preferencia castellanos.
“Fueron invasores”
Cierto, sin embargo, hay que tomar en cuenta el panorama general de Mesoamérica antes de la llegada de los castellanos. Diversos pueblos mesoamericanos vivían sometidos por la triple alianza, es decir Texcoco, Tlacopan y Tenochtitlán, la cual, estaba conformada por mexicas quienes tomaron ese nombre cuando llegaron al altiplano central de lo que ahora es México y fundaron la ciudad, no obstante antes eran conocidos como “aztecas” porque provenían de Aridoamérica central, este hecho, técnicamente también los hace extranjeros.
Antecedentes de Castilla
Aunque la mayoría lo sabe, es importante recalcar que, Cristóbal Colón tenía planeado llegar a la India, apoyado por Isabel I de Castilla y Fernando de Aragón. Al llegar a América de acuerdo al diario de Colón podemos asegurar que se sentía impresionado por las personas tan diferentes que había encontrado, llamándolos “hermosos” y de “sutil inteligencia”. (Goméz Martínez, 2001). Más adelante, Hernán Cortés regresa con la excusa de rescatar a los náufragos. Le conceden el permiso, pero consecutivamente lo retiran por los gastos que se generarían, por lo que, zarpa sin permiso. Cuando llegan a Yucatán creen que es una isla y la rodean, arribando a Tabasco e iniciando la expedición al creer que había de los suyos ahí siguiendo una indicación equivocada.
“Los indígenas cedieron porque creyeron que era Quetzalcóatl”
Lo cierto es que esto sí sucedió, de hecho, las fechas coincidían con el regreso de Quetzalcóatl. Pero la confusión no duró tanto como para ceder. Los castellanos no iniciaron el combate, por razones obvias; eran nuevos, no sabían cuántas personas había o si estaban armados. Los indios chontales se alarmaron al verlos e iniciaron el combate, del que salieron victoriosos los castellanos y concluyeron en hacer una alianza. Para cerrar el trato “ofrecieron” mujeres, hay que tener en cuenta que no podemos juzgar el pasado con ojos de ahora, esto no es posible en el presente, sin embargo en el pasado lo hacían con el objetivo de establecer lazos que ya no pudieran romperse. Hernán Cortés en respuesta, expresó su respeto al decidir bautizarlas. Entre estas mujeres se encontraba la Malinche, quien adquirió el apodo “doña marina” después de recibir su bautismo, quien en síntesis, pasó a diferentes contextos en tres ocasiones diferentes, con su mamá a los indios de Xicalango, después a Tabasco y finalmente con Cortés. Se casa con un capitán, pero desarrolla una cercanía con Cortés, le habla de cómo los mexicas habían sometido a su pueblo y las potenciales alianzas que podría formar con otros, lo que hace al adjetivo “traicionera” sin sentido, puesto que estaba ayudando a los castellanos para ir contra los mexicas.
Sin importar la relación afectiva con él, doña Marina fue clave para vencer a la triple alianza, hablaba otomí, maya, náhuatl y aprendió castellano rápidamente. Junto con Jerónimo de Aguilar ayudaron como traductores, aunque también contribuyó a los castellanos para que entendieran el funcionamiento de los pueblos mesoamericanos, negoció con capitanes, caciques y personas de altos mandos. En la llegada a Tenochtitlan, cuando Moctezuma recibió a Cortés, Malinche fue la traductora. A ojos contemporáneos puede resultar un evento insignificante, no obstante, hay que recordar que Moctezuma era el Huey Tlatoani, nadie podía verle a los ojos, a menos que contara con su consentimiento y sin embargo, ahí estaba Malinche participando en uno de los momentos más importantes de la historia.
Posterior a la conquista
Hernán Cortés tenía una esposa y un hijo, a pesar de ello, concibe otro con doña Marina, como resultado de su relación cercana. Existen muchas interrogantes respecto a la veracidad de afecto de la misma, no podemos hacer afirmaciones con seguridad, posterior a la conquista doña Marina reside en Nueva España, se casa con un capitán con quién vive en el altiplano central y ahí los historiadores pierden su rastro. Hay evidencias que aseguran Cortés lleva a su hijo a Castilla, hace que el papa lo bautice y sea reconocido como su hijo legítimo y participa como uno de los primeros militares mestizos en el ejército español. En cuanto, a los pueblos indígenas, las personas que tenían un papel importante en Mesoamérica, conservaron su prestigio, de hecho España dio un título nobiliario al linaje de Moctezuma. La corona española fue una de las primeras en proteger legislativamente a los indios, incluso la inquisición no podía matarlos, ya que, eran considerados principiantes en cuanto a la religión, a pesar de las medidas tomadas, muchos castellanos desobedecieron las órdenes.
Varios estigmas giran alrededor de este tema, el problema sobre conocer una parte de la historia es que nos obliga a verla como “buenos” contra “malos”, la resolución de las preguntas planteadas en un inicio resulta fundamental especialmente cuando figuras políticas aseguran esta historia a blanco y nergo, creando malentendidos sobre nuestra realidad actual juzgando situaciones basados en dichos términos y generando rechazo sobre una parte de nuestro legado, puesto que somos resultado de la evolución y mezcla de diversas culturas, pues los castellanos formaron una gran parte de la misma, pero no podemos olvidar las influencias africanas, asiáticas, por mencionar algunas.
El texto hace visible que muchas expresiones usadas en nuestra vida cotidiana no tienen respaldos históricos, darle todo el crédito a los castellanos de la victoria sería eliminar el reconocimiento de pueblos originarios participantes como los otomíes, totonacas, tlaxcaltecas, etc. Doña Marina es uno de los personajes más olvidados y criticados, cuando debería ser reivindicada como una de las mujeres más importantes de la historia, fue clave para construir el México y el mundo que conocemos ahora.
Referencias
David Sánchez Sánchez
[email protected]
Díaz del Castillo, B. (2011). Historia verdadera de la conquista de la nueva
España.
https://www.rae.es/sites/default/files/Aparato_de_variantes_Historia_verdadera_de_la_conquista_de_la_Nueva_Espana.pdf
FLORES FARFÁN, J. A. (2009). La Malinche, portavoz de dos mundos. Estudios De Cultura Náhuatl, 37(037).
https://nahuatl.historicas.unam.mx/index.php/ecn/article/view/9326
Gómez Martínez, J. L. (2001). Cristóbal Colón. The University of Texas at Austin.
https://www.uv.es/~fores/TxTCristobalColon.html
[email protected]
*Humanidades y Gestión Cultural









