Más allá de justificar las acciones del Gobierno en turno, con el argumento de que los del PRIAN agredieron a periodistas, reporteros y comunicadores, la realidad es que la libertad de prensa y expresión jamás había sido estigmatizada como ocurre con la administración del partido que hoy gobierna: Morena.
Las cosas han subido tanto de tono que esta misma semana los reporteros que cubren la fuente del Congreso de la Unión protestaron en el recinto legislativo por la ola de violencia que se vive en México contra el gremio, que ha sido alentada desde Palacio Nacional.
Las palabras también han sido instrumentos de guerra en muchos momentos de la historia. Aquí la intimidación forma parte de la retórica de este Gobierno que ha alentado en muchos casos la autocensura. No ha sido el caso de periodistas como Carlos Loret de Mola, que no dependen de lo que pueden recibir de la administración.
El caso de la casa en Houston, Texas, del hijo del presidente Andrés Manuel López Obrador, José Ramón López Beltrán, no solo es un hecho escandaloso sino que lástima a todos los mexicanos que votaron por la famosa «austeridad republicana», la cual resultó siento una mentira.
Como ha sido típico en el comportamiento de este gobierno, la reacción fue la justificación del hecho, pero también el ataque sistemático al periodista del que se revelaron supuestos ingresos, violando con ello la Constitución y la Ley de Protección de Datos Personales.
El artículo 16 constitucional señala que toda persona tiene derecho a la protección de datos personales, mientras que el sexto de la citada Ley refiere que el Estado debe garantizar la privacidad de los individuos, velando porque terceras personas no incurran en conductas que puedan afectarlas arbitrariamente.
El mandatario violó flagrantemente la Ley, dando muestras de autoritarismo, de estar encima de lo que el orden marca, mandando al «diablo» nuestra Carta Magna y las leyes que de ella emanan, la cual juró proteger en su toma de protesta.
En lo que va del sexenio de López Obrador han sido asesinados 30 periodistas, 66 por ciento más que en el mismo periodo de Enrique Peña Nieto, y 25 por ciento más que en el de Felipe Calderón Hinojosa, de acuerdo con datos de Artículo 19.
Los datos y los hechos revelan que los gobiernos del PRIAN y de Morena no se han comportado de la misma manera, primero por el aumento de periodistas asesinados, segundo porque es el propio mandatario morenista quien alienta las agresiones a los comunicadores, y tercero, porque es el único presidente de la República que tiene la Ley bajo acecho.
@MaritzaMena7









