Desde hace décadas en México, los hombres de cualquier edad eran los protagonistas de la producción de alimentos en el campo, en la actualidad han abandonado esta actividad para migrar a otras áreas o países en búsqueda de mejores condiciones de trabajo y mayores ingresos.
Sin embargo, a pesar de que el abandono al campo por parte de los hombres se sigue incrementando, no ha representado una pérdida en la producción agrícola.
De acuerdo a la revista La Campiña de UPRESS UPAEP, se debe al llamado fenómeno de la feminización de la agricultura, donde ante la partida de los hombres, la actividad agrícola ha sido retomada por las mismas mujeres de la comunidad.
Luis Andrés Cabrera Mauleón, Catedrático de la Facultad de Ingeniería en Agronomía de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, explicó que este fenómeno de alguna forma ha solventado que no haya una pérdida importante en la producción, sobre todo al tratarse del autoconsumo.
En una conferencia, el especialista explicó que si bien existen casos muy notables en diversas regiones del país donde ha habido la expulsión de mano de obra, no se ha dado un abandono total porque las mujeres han asumido la actividad agrícola.
Ahora, continuó, las amas de casa, las cabezas de familia, las hijas, son las que se quedan en las comunidades y se han apropiado de los sistemas agrícolas en beneficio de mantener viable la alimentación familiar.
Cabrera Mauleón subrayó que el campo mexicano ha sido resiliente en esta situación pandémica, las y los agricultores fueron capaces de adaptarse al momento que se vive y buscaron nuevas formas de ofrecer sus productos ante los confinamientos que se vivieron por parte de los clientes y distribuidores.
Muchas personas dedicadas al campo buscaron puntos estratégicos para acercar los productos del campo a los consumidores en poblaciones y ciudades. Otras, hicieron uso de las redes sociales para comercializar sus productos e incluso entregarlos hasta la puerta de los domicilios de las familias.
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Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









