Con apenas 23 años de edad, María José Rodríguez se ha convertido en uno de los grandes referentes del automovilismo en México, corriendo prácticamente a lo largo y ancho de todo el país y poniendo el nombre de Puebla en todo lo alto, pero también rompiendo todos los paradigmas y estereotipos que el deporte motor conlleva.
Después de incursionar en varios deportes como el futbol, basquetbol -el cual practicó durante 9 años- y la gimnasia, Majo Rodríguez recordó que luego de varias idas a los go karts con sus primos y amigos, así como asistir a las carreras como aficionada, la hizo decidirse a convertirse en piloto profesional.
«Todo esto empezó como un hobby, una pasión que tenía hacia el deporte motor. A mí me han gustado desde chiquita todos los deportes, incluyendo futbol, basquetbol, gimnasia, me encantaba practicarlos, pero mi corazón se lo robó por completo el automovilismo. Cuando eran los fines de semana, mi papá me decía ‘oye, ¿quieres ir a los karts, en la Noria o en la China Poblana?’, le decía que sí, íbamos con mis primos, amigos y cada vez que me subía al kart, yo me sentía realizada, sentía como si ya lo hubiera hecho varias veces, como si lo hubiera hecho profesional».

A pesar de contar con el apoyo de su familia, la princesa del asfalto recuerda que platicárselo a su mamá en un principio no fue fácil, por tratarse de un deporte de alto riesgo y en el que predominaban los hombres.
Majo se enfrentó a los comentarios de su familia y dos grandes obstáculos: un deporte caro y considerado para hombres.
«La parte económica, porque es un deporte muy caro, mi familia a pesar de que yo les dije que me quería dedicar a esto, me dijeron te vamos a apoyar, pero también me dijeron que no tenían el dinero para estarme sustentando en este deporte, en este sueño de ser piloto. Y el segundo obstáculo, el entrar a un deporte que es considerado por hombres, es algo rudo, pero a la vez estamos en las mismas condiciones».
Es por eso que lo largo de 10 años como piloto profesional, a cada plaza del país en la que corre, Majo Rodríguez trata de inculcar la frase que la ha acompañado durante todo este tiempo: ‘Detrás del casco no existe género’.

“No importa si eres hombres o mujer, detrás del volante depende de tu habilidad para ganar una carrera, la cual también aplica para la vida cotidiana, un llamado al esfuerzo, a superar obstáculos y barreras para cumplir un sueño o un objetivo”.
En lo deportivo, la piloto poblana trabaja por un día correr en el Campeonato IMSA, de Estados Unidos, o en Europa, pero más allá de los autódromos y óvalos, Majo Rodríguez quiere ser una inspiración y motivación para todas las mujeres, pues con constancia y sacrificio se llega a lo deseado.
«Hablando de objetivos, sueños dentro de categorías, llegar a correr de manera internacional en un campeonato de manera fija y dejar huella en las personas, ser una piloto mujer reconocida a nivel mundial, eso es lo que más me mueve, decir que un día mis hijos, nietos, alguien les cuente mi historia, y se sientan orgullosos y dejar huella en las personas para que se sigan inspirando y motivando a través de lo que hago».
Fotos de Facebook @MajoRodriguezOficial









