martes, junio 9, 2026
Anúnciate con nosotros
El Heraldo de Puebla
Hemeroteca
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Heraldo de Puebla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Home Análisis

Andar y ver el mundo

Por Miguel Ángel Martínez Barradas
18 marzo, 2022
En Análisis
Andar y ver el mundo

El tema de la vocación siempre ha sido complejo, sobre todo durante la etapa de la juventud, pues cómo esperar que alguien que apenas inicia su sendero elija un modo de vida, algo a lo que se dedicará el resto de sus días. Además, en el tema vocacional nos han mentido a todos, pues generalmente se nos dice que aquello que elijamos será lo que siempre haremos, dándonos a entender que somos incapaces de desarrollarnos en diferentes ámbitos; de alguna manera, a los jóvenes se les mutila mentalmente, se les adoctrina, condiciona y pasan a la adultez con dudas, temores e inseguridades, pues además de que no saben qué es lo que quieren para sí mismos, piensan que solamente cuentan con una opción, cuando no es así. La vida no es más que una serie de malas decisiones que en algún momento e imprevisiblemente se tornan en buenas.

La palabra vocación viene del latín ‘vocare’ que significa llamado y esto es porque en un principio la palabra estaba relacionada con el contexto religioso, así, la vocación era el llamado que Dios hacía de sus hijos para que éstos se sumaran a las filas de la iglesia ya fuera como sacerdotes, como monjas o con cualquier otra jerarquía menor y de intereses doctrinales. Posteriormente la palabra vocación se secularizó, es decir, pasó a ser parte del habla coloquial y fue en ese momento en donde su significado pasó a tener el sentido que le damos hoy en día: el de profesión, de camino de vida.

Independientemente de si la vocación es entendida desde su visión religiosa o secular, pareciera que el puente que hay entre ambas es el del servicio, pues la vocación, el llamado, la profesión que uno elige es para servirse a sí mismo de la misma manera en que uno lo haría con los demás. Dicho lo anterior, podríamos proponer, entonces, que la vocación siempre va emparentada con el bien, pero cabe la pregunta: ¿es posible que la vocación, ese llamado que le da sentido a nuestras vidas, se vincule con el mal? Pensemos, a priori y sin juzgar a nadie, en la vocación militar, cuyo único objetivo es la guerra, que no es más que el asesinato de la inocente mayoría a fin de defender los intereses de una culpable minoría que se escuda bajo el discurso de la justicia y de la paz, pero lo cierto es que esta minoría jamás ha conocido estas virtudes.

Decíamos que la vocación, en un inicio estaba conectada con la vida religiosa y que fue hasta su secularización cuando la palabra se entendió como profesión profana, es decir, no religiosa. A manera de ejemplo, citemos aquí la vida de una polémica mujer que deja ver en su vida la presencia de la vocación en su sentido doble: el espiritual y el secular. Catalina de Erauso nació en San Sebastián, en el País Vasco, España, en las postrimerías del siglo XVI, concretamente, en el año de 1585. Catalina, acatando la disciplina familiar, entró al convento cuando era una niña de cuatro años, pues este espacio garantizaba una oportunidad de educación. Catalina no fue una niña fácil y siempre dio a sus padres, hermanas y demás familiares motivos de gran pena y angustia debido a su carácter colérico. Ella fue hija de un militar respetado y fue su buena posición económica lo que le permitió desarrollarse, hasta cierto punto, sin límites. Catalina se hizo monja muy joven y puesto que nunca le gustó la vida conventual, buscó la manera de escapar de sus muros a fin de conquistar su libertad, ¿acaso fue ésta su verdadera vocación? Pensémoslo tranquilamente, no es poco considerar a la libertad como una vocación, una vocación, curiosamente, para pocos, pues la mayoría prefiere la comodidad de la esclavitud.

Catalina aspiraba a la libertad y su vocación religiosa, considerando que el convento no fue más que una imposición, fue ilusoria, inexistente, y así, cuando ella tenía quince años de edad consiguió hacerse con las llaves del convento y se escapó de éste dejando, dice su “Autobiografía”, su escapulario colgado en la última cerradura, queriendo decir simbólicamente que clausuraba para ella y para siempre las puertas de la fe. ¿Qué hizo, este espíritu rebelde, tan pronto como estuvo, nuevamente y después de once años, en la calle? Se escondió en un callejón, cortó su cabello, zurció su ropa y se disfrazó de varón (¿habrá sido un hombre atrapado dentro de un cuerpo de mujer?), imagen que mantendría hasta el final de sus días, en el año 1650.

¿Pero todo esto, qué tiene que ver con que si la guerra puede ser una vocación? Resulta que Catalina cambió su nombre al de Francisco Loyola; da la impresión de que cuando entró al convento a los cuatro años murió para el mundo, pero al salir de éste renació como hombre. Catalina, salvo en contadas ocasiones, no utilizó su nombre femenino nunca más y en sus haberes, los cuales dejó registrados en una biografía escrita por ella misma, hay, con minucioso detalle, sendas historias de muerte, pasión y sangre, puesto que de haber sido una monja dominica, Catalina pasó a ser una militar española enfrentándose contra los indios mapuches en Chile y alrededores. La destreza que Catalina tuvo con la espada la llevaron a triunfar en tantas batallas que sus aliados, sin saber que se trataba de una mujer, le dieron el rango de alférez, con el cual podía liderar tropas de miles de hombres en sudamérica y que aprovechó para masacrar indígenas. Se dice que Catalina era tan cruel que incluso la iglesia intentó ponerle un límite y es que Catalina, si bien luchaba contra indígenas mayoritariamente, no dudó en llevarse la vida de algunos españoles, incluída la de su hermano, a quien le atravesó el corazón con su espada.

Si bien Catalina destacó por su destreza en el arte de la guerra, su vocación, ya lo dijimos, fue la libertad. Ella lo dice bien en su “Autobiografía”: «era mi inclinación andar y ver el mundo.» La vida de Catalina es apasionante y hay que leerla sin olvidar su crueldad hacia los mapuches a fin de no idealizarla. Fue el papa Urbano VIII, a quien le confesó que era mujer, quien le dio el epíteto de la “Monja alférez” y luego de esto gozó de gran fama tanto en Europa como en América. Catalina se instaló en Orizaba, Veracruz y pasó sus últimos años junto al Citlaltépetl, el cerro de la estrella, cumpliendo con su vocación: andar y ver el mundo.

www.elmundoiluminado.com

Etiquetas: El mundo iluminadoMiguel Ángel Martínez Barradas
Miguel Ángel Martínez Barradas

Miguel Ángel Martínez Barradas

Publicación siguiente
Nueva terapia para VIH llega a México para mejorar vida de los pacientes

Nueva terapia para VIH llega a México para mejorar vida de los pacientes

Nuestras Secciones:

Puebla
Análisis
Capital
Global
Seguridad

EDICIÓN DEL DÍA

Lo Más Visto

Gobierno del Estado brinda atención oportuna a estudiantes tras volcadura de autobús
Puebla

Gobierno del Estado brinda atención oportuna a estudiantes tras volcadura de autobús

Por Redacción
6 junio, 2026
0

El Gobierno del Estado de Puebla, a través del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA) de la Secretaría de Salud...

Leer másDetails
Sectur México y Gobierno del Estado fortalecen agenda turística nacional
Puebla

Sectur México y Gobierno del Estado fortalecen agenda turística nacional

Por Redacción
5 junio, 2026
0

Como parte de la coordinación permanente entre el Gobierno de México y el Gobierno del Estado de Puebla para fortalecer...

Leer másDetails
Miriam Sánchez y Gerardo Lomelí dominan el atletismo nacional
Xtremo

Miriam Sánchez y Gerardo Lomelí dominan el atletismo nacional

Por Omar Cuautle
9 junio, 2026
0

Los velocistas poblanos Miriam Sánchez y Gerardo Lomelí reafirmaron su condición de élite en el atletismo mexicano al destacar en...

Leer másDetails
Un Mundial… y un país bajo la lupa
Análisis

Un Mundial… y un país bajo la lupa

Por Alejandro Moreno
7 junio, 2026
0

A lo largo de su historia, México ha enfrentado momentos que pusieron a prueba su capacidad de organización, resiliencia y...

Leer másDetails
Sin resultados
Ver todos los resultados

#SÍGUENOS

DIRECTORIO

Presidente
José Hanan Budib

Director general
Erick Becerra

Editor en Jefe
Javier González
Sánchez

Coordinadora Administrativa
Magda Velázquez

Diseño Creativo
Marcos Baleón

Gerente Comercial
Katia López

Jefe de Sistemas
Eliezer Uscanga Sena

SECCIONES

Oficinas de El Heraldo de Puebla
15 Oriente 422, int. 1 Col El Carmen
72530 Puebla , Puebla
México
De Lunes a Viernes de 9:00 hrs a 18:00 hrs.
Ventas y suscripciones:
whatsapp ventas:  221 778 1402
Telefono Oficina:  222 409 40 94
[email protected]
[email protected]

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

Utilizamos cookies para ofrecerte la mejor experiencia en nuestra web.

Puedes aprender más sobre qué cookies utilizamos o desactivarlas en los ajustes

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Puebla
  • Capital
  • Análisis
    • Pepe Hanan
    • Erick Becerra
    • Ignacio Suárez «el Fantasma»
    • Óscar Tendero García
    • Leticia Montagner
    • Luis Gabriel Velázquez Acosta
    • Luis González
    • Alejandro Cañedo Priesca
    • Ángel Sarmiento
    • Alfonso González
    • Álvaro Ramírez Velasco
    • Alejandro Moreno
    • Análisis UPAEP
    • Andrés Beltramo Álvarez
    • Análisis Anáhuac
    • Blanca Cruz García
    • Carlos Lara
    • Gabriel Cordero
    • Roberto Quintero
    • Fernando Jiménez
    • Guillermo Cobos Fernández
    • José Luis García Parra
    • Irma Gómez Castañeda
    • Héctor Rodrigo Ortiz
    • Mauricio García León
    • Maia Becerra
    • Miguel Ángel Martínez Barradas
    • Maritza Mena
    • María Arteaga
    • Nora Escamilla
    • Rubén Furlong
    • Roberto Quintero
    • Ricardo F. Macip
    • Ray Zubiri
    • Ivan Mercado
  • República
  • Global
  • Escena
  • Seguridad
  • Xtremo
  • MujERES
  • Especial
  • Arte
  • Hemeroteca
  • Directorio
    • Código de Ética
    • Misión, Visión y Valores
    • Declaración de RSE
    • Aviso de Privacidad
    • Responsabilidad Social
    • Directorio Editorial

© 2021 El Heraldo De Pubela  Todos los derechos reservados

Powered by  GDPR Cookie Compliance
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.