En el asunto de la Revocación de Mandato, que se llevará a cabo el próximo domingo 10 de abril tiene varias aristas y cualquiera que sea el resultado, el gran culpable será el Instituto Nacional Electoral (INE).
Me explico. Si la dichosa consulta, que las huestes de Morena y el propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, impulsan como Ratificación de Mandato no llega al 40 por ciento de votación requerido constitucionalmente para ser vinculante o válida legalmente, la culpa será del INE por falta de promoción, pese a que el Gobierno Federal no quiso ampliarle el presupuesto.
Si se llegara al porcentaje requerido, de todos modos, el culpable será el INE, ya que, aunque se promovió adecuadamente, el pueblo y Morena estuvieron en su papel y el castigo, su desaparición con una nueva reforma electoral, será el justo castigo popular con funcionarios electos en votación.
El presidente, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, gobernadores y dirigentes y militantes Morena, incluyendo al Ejército, violan abiertamente lo prescrito en la Constitución, pese a que ellos cuando tenían la mayoría en el Congreso de la Unión, así lo dispusieron.
El titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), promovió la consulta de Revocación de Mandato y además señaló que no le tiene miedo a las sanciones por parte del Instituto por violar la veda electoral y arremetió en contra de los consejeros del organismo garante de nuestra incipiente democracia, quienes, dijo, se irán “con la cola entre las patas”, luego de la reforma electoral que el titular del Ejecutivo enviará al Congreso.
El lunes, AMLO dijo que el titular de Gobernación no realiza campaña y acusó que el INE actúa de manera parcial en el tema de la veda electoral por la Revocación de Mandato.
Lo más curioso del asunto es que Morena viola las disposiciones constitucionales que ellos mismos hicieron en 2019 al reformar la Carta Magna, donde prohibieron la difusión de obras, que ahora reclaman. También ese mismo reclamo se hacía cuando por parte de los partidos de izquierda y los opositores cuando gobernaban el país los panistas y antes, los tricolores.
Más allá de los resultados, en ningún momento histórico, el Gobierno debe dar el mal ejemplo de violar la ley, de atentar contra las instituciones, de descalificar al órgano encargado de las elecciones; sin importar de qué partido político hayan emanado.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









