La consulta de Revocación de Mandato convirtió a Morena este domingo en una nueva edición del viejo Partido Revolucionario Institucional.
Convertida por las huestes y dirigentes morenistas en una consulta de Ratificación de Mandato, en noticieros y diarios digitales dieron cuenta en las primeras horas del lamentable acarreo de personas y la compra de votos en varias partes del país.
La obsesión presidencial de tener siempre el apoyo del pueblo, de acuerdo a versiones periodísticas, le tuvo sin cuidado para violar la Constitución. Andrés Manuel López Obrador y el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, además de gobernadores, alcaldes y dirigentes de Morena, hicieron alarde y difundieron actos del Gobierno, prohibidos por la legislación que ellos mismos promovieron y aprobaron.
Lo mismo hacía el PRI cuando estuvo en el poder durante muchos años, pero por lo menos existía cierta ética y no violaban las leyes.
El gran perdedor de la Revocación será el Instituto Nacional Electoral (INE), organismo que tras varios años se convirtió en un autentico garante de elecciones libres, sin intervención del Gobierno. Es un organismo independiente al que según encuestas, el mexicano le tiene mucha confianza.
Con cualquier resultado y número de votos, todo será culpa del INE. Por la mañana del domingo, el representante morenista, Mario Llergo, lo acusó de boicot, conspiración y rebelión en contra de la Revocación de Mandato.
Es apenas el inicio de una campaña para exterminarlo. Veremos y diremos.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.








