La democracia en México ha sido un proceso complejo como nuestra historia, ha transitado por diversas etapas, entre ellas, la consolidación de la competencia electoral que mantiene el pluripartidismo a través de la representación en el poder legislativo de las minorías, que desde la reforma política de 1977 (LOPPE) cuentan con espacios de participación y decisión.
La propuesta de reforma enviada por el Ejecutivo Federal plantea una modificación totalal sistema electoral mexicano, basándose en criterios unipersonales,como, por ejemplo, la eliminación de los Organismos Públicos Locales (OPLES), la elección de consejeros y de magistrados electorales mediante el voto popular, así como la centralización de todos los procesos electivos y la creación del Instituto Nacional de Elecciones y Consultas.
A su vez, propone la eliminación del gasto ordinario a los partidos políticos y la desaparición de los plurinominales, con el argumento de que generan costos para el Estado Mexicano.
Dicho argumento, además de ser parcial y ventajoso, por las condiciones actuales en cuanto a la conformación del Poder Legislativo, es una afrenta contra las minorías y los partidos políticos de oposición, toda vez que el sistema de representación proporcional fortalece a través de la pluralidad de pensamientos y opiniones el andamiaje constitucional de México.
La reducción de las prerrogativas únicamente busca debilitar a los partidos de oposición en detrimento de una competencia equitativa, toda vez que Morena utiliza los recursos públicos en su beneficio, como quedó constando con el uso de aviones militares para promover, en un acto partidista en Sonora,la revocación de mandato.
Si hacemos una puntual comparación vemos que estos institutos políticos cuestan alrededor de 5 mil millones de pesos; cifra que solo representa el 2.6 por ciento de lo que costó a los mexicanos cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), el 2.2 por ciento de lo que está costando la refinería Dos Bocas (en tiempos de transición a las energías limpias), o el 2.9 por ciento del Tren Maya.
Este lunes en conferencia de prensa, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, manifestó la persecución política con la cual Morena y el gobierno federal pretenden intimidar a cualquiera que no comparta sus proyectos, en la que también puntualizó que la reforma en materia electoral y de seguridad nacionalno pasaránpor ser regresivas y atentar contra las instituciones. El PRI siempre estará al lado de México y no permitirá que se instaure una dictadura.









