Para el historiador Alejandro Montiel hoy los poblanos tienen la oportunidad de disfrutar nuevamente los espacios que siempre fueron públicos de la parte fundacional de la ciudad de Puebla que comprende el Paseo de San Francisco y los barrios originarios de El Alto, Analco y La Luz.
Para ello, sugiere hacer un compendio de historias de vida de obreros que laboraron por décadas en la fábrica textil de San Juan Amandi.
Los talabarteros que se ubicaron en esta zona histórica , así como de panaderos y otros oficios que surgieron en la zona desde su fundación hasta el siglo pasado.








El reconocido historiador plantea que el gobierno del estado debe recobrar la memoria histórica de esta zona mediante audiovisuales, pues las nuevas generaciones están más identificadas con contenidos audiovisuales antes que la lectura.
Estos audiovisuales deben mostrar la belleza arquitectónica de la Puebla antigua que por muchos años estuvo escondida porque anteriores gobiernos privatizaron estos espacios culturales e históricos, para entregarlos a hoteles y restaurantes de lujo.

Hoy eso se acabó y en un recorrido que hizo junto con los medios de comunicación se constató que ya están abiertos al público, ahora solo falta que los poblanos hagan suyos estos espacios.
Se rescataron los 79 lavaderos de Almoloya
Se abrió al público la parte posterior de la capilla de El Cirineo,
Se abrió el túnel que cruza la 14 oriente de la capilla de El Cirineo al Jardín de las Trinitarias
Se abre al público el Jardín de las Trinitarias y la parte posterior del ex convento de San Francisco y el sitio donde se localizaron antiguos hornos de talavera
Además de rescate del parque de La Madre
Fotos: Luis Tapia









