La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece en su artículo 16 que las comunicaciones privadas son inviolables. Por lo cual el espionaje es tipificado como un delito por quién lo comete y por quién difunde el contenido obtenido de manera ilícita.
Los recientes hechos en los que sin pudor alguno la Gobernadora del Estado de Campeche, (emanada de Morena), a través de un reality show, ha exhibido una serie de audios en los que se percibe la voz de nuestro presidente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, son un ejemplo del atropello sistemático de la ley.
A estas alturas de los gobiernos de la 4T no debería sorprendernos ningún hecho, toda vez que desde el inicio de este sexenio se ha hecho gala del desdén que se tiene por las normas y las instituciones.
El Artículo 177 del Código Penal Federal señala que, a quien intervenga comunicaciones privadas sin mandato de autoridad judicial competente, se le aplicarán sanciones de seis a doce años de prisión y de trescientos a seiscientos días multa.
Asimismo, exclusivamente la autoridad judicial federal, a petición de la autoridad federal que faculte la ley o del titular del Ministerio Público de la entidad federativa correspondiente, podrá autorizar la intervención de cualquier comunicación privada, para ello, la autoridad competente deberá fundar y motivar las causas legales de la solicitud, expresando, además, el tipo de intervención, los sujetos de la misma y su duración.
Ninguno de estos supuestos mencionados con antelación ha sido observado, lo único que se vislumbra es el uso faccioso del aparato del Estado para acechar a los opositores con total desvergüenza, en vísperas de la jornada electoral del próximo domingo 5 de junio.
Bajo ninguna circunstancia puede ser legítima una acción realizada desde la ilegalidad, y está por demás decir, que estos actos representan un peligro para la libertad de todos los mexicanos, máxime quienes no coinciden con las formas y el fondo de este gobierno que cada día refrenda su talante dictatorial.
Desde Puebla refrendamos el trabajo y liderazgo de nuestro presidente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, no vamos a permitir que en México se instaure una dictadura.
Citando a nuestro líder: en el PRI ni nos doblamos ni nos asustamos, aquí estamos de frente, con todo, con la razón, con la ley y con la Constitución.









