Habitualmente se piensa que la gerencia del conocimiento descansa únicamente en la generación de información. Las actividades propias de la administración del conocimiento consisten en el desglose de información en pequeños fragmentos que pueden ser detectados en toda la compañía, almacenados para su uso posterior, manipulados para combinarlos con otros fragmentos y transferidos a donde sea necesario. La información de esta índole comprende una amplia variedad de elementos: documentos, políticas, bases de datos, procedimientos. La meta última de la administración del conocimiento es hacer llegar la información adecuada a la persona correcta en el momento justo, para cumplir con el objetivo. Si conocimiento equivale a información, gran parte de la administración contemporánea del conocimiento tiene sentido.
El enfoque administrativo del conocimiento descrito anteriormente da por hecho que información y conocimiento se entienden como sinónimos. En consecuencia, la administración del conocimiento se interpreta en forma miope como mera administración de información.
La información se refiere al significado de los datos, el cual es la base del conocimiento. Sin embargo, el conocimiento da un paso más: verifica si lo significado realmente es así o no. Esto da pauta a la toma de decisión y está íntimamente ligado a la acción y su correspondiente responsabilidad.
No cabe duda de que la tecnología de la información es útil, y quizá indispensable, en la corporación moderna. No obstante, la utilidad de los sistemas de información para facilitar el compromiso de grupo con un concepto, compartir emociones vinculadas con la experiencia o incorporar el conocimiento relacionado con cierta tarea, es limitada. Las habilidades humanas que impulsan la creación de conocimiento tienen mucho más que ver con procesos internos de la persona, con relaciones y formación de comunidades que con bases de datos variadas y extensas. Además, el conocimiento no siempre es detectable; se le crea espontáneamente, a menudo impredeciblemente. Por tanto, es difícil almacenarlo y transferirlo electrónicamente de una parte de la compañía a otra. Por sí solas, las inversiones en tecnología de la información no pueden convertir a una compañía en organización creadora de conocimiento.
En GNUINO Consulting comprendemos la importancia de estas habilidades en los negocios por lo que trabajamos con herramientas y metodologías que nos permiten apoyar a nuestros clientes en el desarrollo y aplicación de éstas de manera ágil, divertida y productiva.
INNOVACIÓN HUMANA.
Guillermo A. Carral Martínez
[email protected] / gnuino.mx
Socio Director GNUINO Consulting: Consultor y conferencista sobre temas de Inteliderazgo, Aprendizaje Organizacional, Negocios y Emprendimiento.
Certificado en Metodología LEGO© SERIOUS PLAY™ y WakeUpBrain.









