Tras ganar la medalla de Oro en el relevo 4×100, el atleta poblano, Gabriel Morales, le dedicó el triunfo a su papá, quien a pesar de que no pudo hacer el viaje a Hermosillo, Sonora, siempre está en cada uno de los entrenamientos y fue testigo del sacrificio que hicieron los corredores para llegar a ser el relevo más rápido del país.
“Esta medalla va para mi papá. Él siempre está conmigo, hace todo lo posible por apoyarme, siempre está. Me graba cada tramo, me dice que tengo que corregir, (la medalla) va para él, me siento, bien, feliz. (…) Porque sabe el esfuerzo que hicimos, mi papá esta en todos los entrenamientos conmigo, él está muy contento y orgulloso”.
Sobre la carrera, Gabriel Morales fue el encargado de abrir el relevo, lo que significa una presión extra pues prácticamente con el primer corredor se puede definir el podio, a lo que el poblano señaló que también recae el peso de darle tranquilidad a los compañeros y transmitirles la confianza necesaria.
“Los nervios e pueden traicionar. Es estar tranquilo, si el relevo te ve tranquilo todos van a estar tranquilos, eso es lo importante, que todos se sientan seguros, que nadie se sienta nervios y salir a correr”.
Al subir al podio y escuchar el nombre de Puebla que dominó la prueba “te quitas un peso de encima, uno viene a ganar, pero hasta que no cruzas la meta, en la premiación sabes que lo has logrado”.
Foto: Omar Cuautle









