La paternidad masculina en lugar de ser normalizada ha sido aplaudida y, por ello, la nueva serie mexicana del canal Disney+ «Papás por encargo» pone sobre la mesa el instinto paternal que tendrán que sacar tres jóvenes al hacerse cargo por accidente de California, la hija de su mejor amiga.
«Lo que somos nosotros como papás (en la ficción) es lo que un papá tendría que tener siempre, haya o no figura femenina», cuenta este viernes a Efe el mexicano Jorge Blanco, quien representa a Miguel en la historia.
«El papá tiene que ser todas las partes, la responsabilidad, la sensibilidad, el cariño, el apapacho, el apoyar en lo que sea. El lado masculino y femenino tiene que tener eso natural porque en la familia debe de haber eso», añadió.
Miguel, junto con Morgan y Diego, estos últimos interpretados por Michael Ronda y Lalo Brito, respectivamente, reciben la sorpresa de que tendrán que cuidar por unas horas a California.
Y en la historia lo que comenzó como «un breve tiempo» se convierte en unos años pues la madre de la niña, Itzel, desaparece sin explicaciones y eso hace que los tres jóvenes de personalidades distintas, tengan que encargarse de la crianza de la pequeña.
«Lo que la serie aborda es a una madre que tiene que dejar a su hija a cargo de estos tres papás pero eso no quiere decir que sea una mala mujer, sino que tiene que hacerlo y ya, como pasa en la vida real también», expone Fátima Molina, la madre de California en la ficción que estrena el 13 de julio por Disney+.
«Hay mujeres que tienen que irse a Estados Unidos en lo que pueden regresar con sus hijos y no quiere decir que esté bien o mal simplemente que son realidades distintas y debemos de dejar de juzgarlas», añade.
Después del revuelo que causó la película «Lightyear» por tener dos personajes de la comunidad LGBT+, los protagonistas reflexionan que es importante mostrar en la pantalla la gran diversidad que existe en el mundo en temas de familia.
«Yo veía que Disney hacía familias súper convencionales todo el tiempo y había mucha conversación de que por qué nunca se hablaba de nada. Ahora que Disney dijo, hablemos al respecto, todos dicen, ‘no, cómo es posible’, y es culpa de nosotros, hay que aprender a respetar», explica Michael Ronda.









