Fue el propio gobernador Miguel Barbosa quien destrabó el problema que impedía la compra inmediata de miles de chips para ser colocados en los inventarios de las piezas que existen en cada museo a cargo del gobierno del estado.
Explicó que se había avanzado en levantar inventarios del acervo de cada museo mediante fotografías y fichas técnicas de cada pieza en exhibición o en bodega y este inventario por museo será robustecido con la colocación de chips para evitar su hurto.
Y añadió que de manera paralela hay abiertas investigaciones judiciales para dar con los responsables de haber saqueado el patrimonio de los museos estatales con el faltante de muchas piezas valiosas entre pinturas, esculturas, vajillas, y un sinfín de objetos.









