Al igual que en todo el país, la Arquidiócesis de Puebla, inició el pasado domingo 10 de julio la Jornada de Oración por la Paz, encabezada por el Arzobispo de Puebla, don Víctor Sánchez Espinosa.
En la Catedral de Puebla, don Víctor Sánchez resaltó la importancia de esta actividad y rezó para que termine la violencia que ha aumentado los últimos años en el país y pidió a Dios por el regreso de la paz a los corazones de las personas.
Fueron los convocantes la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Confederación de Superiores Mayores de Religiosos de México y la Compañía de Jesús, ante la barbarie de violencia, los asesinatos y la impunidad que se vive en México, que ha dejado a miles de víctimas, entre ellas muchos sacerdotes.
Los asesinatos y desapariciones que diariamente se cometen en el país son un llamado de Dios a unirnos para pedir por la paz, indicó la Iglesia y detalló que la sangre que se ha derramado en el país es la de Jesús que cae en la tierra y la hace fértil para emprender un camino por la paz.
La CEM convocó a los mexicanos a trabajar en 4 acciones:
Primera, ofrecer todas las misas del mes de julio a todos los sacerdotes, religiosos y religiosas asesinados en el país y colocar las fotografías de hombres y mujeres que han dado la vida por el pueblo de Dios.
Segunda, pedir que durante julio se celebren misas u oraciones comunitarias en lugares significativos, donde ha habido desapariciones o se han perpetuado asesinatos violentos.
Tercera, en las eucaristías del día 31 de julio, orar por los victimarios, por sus vidas y la conversión de sus corazones.
Cuarta, cada Diócesis, Congregación Religiosa o Parroquia definirá acciones para abonar a la unión del pueblo mexicano al camino de paz, a través de horas santas, profesiones por la paz y mensajes al pueblo de Dios.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









