El 80% de la población mundial población vive con menos libertad de expresión de la que tenían hace una década. De acuerdo con datos del Reporte Expresión Global 2022, elaborado por Artículo 19, 55 periodistas y 358 personas defensoras de los derechos humanos fueron asesinados en el año 2021. En este informe se dio cuenta, que el 70% de los asesinatos a personas defensoras de derechos humanos se produjeron en nuestro continente.
Este reporte anual que examina la libertad de expresión en 161 países –mediante el análisis de 25 indicadores para medir la capacidad de cada persona para expresarse, comunicarse y participar en su sociedad– alertó sobre las limitaciones a la libertad de expresión en las dos últimas décadas, una situación que se ha agravado por la inestabilidad política, la pandemia y la erosión de los derechos de la ciudadanía. Para Artículo 19, si bien el panorama para la libertad de expresión no se presenta ciertamente optimista en todo el mundo, se reconocen motivos para la esperanza, por ejemplo: el impulso de mecanismos y tratados por parte de la sociedad civil, así como sus esfuerzos para romper el silencio, recabar información y hacer que los regímenes políticos rindan cuentas por las violaciones de la libertad de expresión y otros derechos.
En el panorama nacional, el Informe Anual 2021, sobre libertad de expresión e información en México, advirtió que, en promedio, cada 14 horas una persona periodista es agredida por ejercer su labor. En 2021, Artículo 19 documentó 644 ataques vinculados con el ejercicio periodístico.
Además, el Informe Anual de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos afirmó que, uno de los principales problemas que enfrenta la libertad de expresión en México, es la violencia letal en contra de periodistas. Al respecto, la Relatoría manifestó que los ataques y agresiones cometidos contra periodistas vulneran el derecho a la libertad de expresión, tanto en su dimensión individual como colectiva, y no pueden ser tolerados en una sociedad democrática.
En consideración a esta coyuntura crítica, debido a la importancia de la libertad de expresión para un entorno democrático y la consolidación de una sociedad más informada, transparente y deliberativa, se considera relevante subrayar que, la transgresión a la actividad de los periodistas, de las personas activistas de los derechos humanos, constituye una limitación en el ejercicio pleno de los derechos y libertades de la ciudadanía en su conjunto.
Como sociedad debemos saber que, reconocer los riesgos y desafíos en el ejercicio de la libertad de expresión y de información es prioritario para las democracias, pues en el estado que guarda nuestra libertar para buscar, recibir y difundir información, se encuentra también nuestra capacidad para desarrollarnos como ciudadanía, y como individuos. Sin libertad de expresión, no hay democracia, no existe la posibilidad de abrir espacios para la expresión del descontento, para la mediación y el establecimiento de acuerdos.
En el Instituto Nacional de Transparencia, estamos plenamente convencidos de que, cuando protegemos e impulsamos el ejercicio de la libertad de expresión garantizamos el conocimiento de las sociedades, su libertad de pensamiento y su participación en los espacios públicos. Por ello seguiremos trabajado a favor de ella, desde la consolidación de la cultura de la transparencia y el ejercicio del derecho a saber de toda sociedad, como vías que permiten no solo el conocimiento público de las instituciones y los gobiernos, sino también la posibilidad de consolidar un espacio de diálogo más equitativo entre la población y su gobierno.









