La pandemia modificó no sólo la forma de vida de muchas personas sino la de comunicarnos y adquirir productos y servicios.
Mientras algunos negocios tuvieron que adaptarse a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, otros simplemente se expandieron, aún así, la universalización de los servicios está lejos de ser una realidad.
Los últimos datos de la Asociación Mexicana de Internet señalan que, el 75.6 por ciento de la población mexicana se considera internauta, del cual el 22.2 por ciento compra bienes en línea, el 17.6 por ciento realiza operaciones bancarias, el 14.5 por ciento adquiere alimentos, el 27.3 por ciento realizar trámites y un 19.5 por ciento solicita transporte.
Las cifras anteriores muestran que, a pesar del avance de los servicios de internet, aún no se llega a la cobertura total; sin embargo, con mayor frecuencia se utilizan las herramientas tecnológicas para realizar diversas tareas.
Es así que, durante el confinamiento por causa de la pandemia, la conectividad se volvió indispensable para la economía de nuestro estado, fungiendo como enlace de las necesidades de consumo de los ciudadanos.
El avance en términos de digitalización no puede detenerse y por ello, la semana pasada, en mi calidad de presidente de la Comisión de Desarrollo Económico del Congreso del Estado, sostuve una reunión con los integrantes del clúster «educativo y TICS» para escuchar sus propuestas, inquietudes y visión.
Queremos que la Ley Desarrollo Económico Sustentable del Estado de Puebla se adapte a las necesidades actuales, en las que exista la oportunidad de que se fortalezcan todos los sectores productivos porque entendemos su importancia en estos momentos en los que se requiere la participación de todos.
Es por ello que, en la reunión con la secretaria de Economía, Olivia Salomón, se discutió la necesidad de abrir el abanico de oportunidades para quienes están inmersos en la educación y las TICs en nuestro estado, con la finalidad de promover el crecimiento económico.
Debemos establecer los marcos legales necesarios, para que el uso de las tecnologías no sea solo algo emergente ni remoto, sino que forme parte de la vida cotidiana de las personas y las empresas que operan en Puebla.








