Como haría cualquier aspirante a influencer, Alejandro Fernández compartió en sus redes sociales fotos sobre las lujosas vacaciones que está disfrutando, pero en lugar de despertar envidia “de la buena”, el Potrillo invocó a la muchedumbre digital llena de haters y trolls; ¿la razón? Su look que a opinión no pedida de muchos es “afeminado”, por decirlo amablemente.
Al intérprete de “Como quien pierde una estrella” le llovieron agresiones textuales por vestir estampados vibrantes, muy coloridos y bastante alejados a la imagen del típico charro mexicano. También fue señalado y mofado por su cabello largo y canoso.
Y aunque sería hipócrita no admitir que me dio risa el meme donde lo comparaban con Chavela Vargas, sigo preguntándome por qué el estilo y aspecto físico de otras personas nos causa tantas ganas de empezar una conversación… o de escribir una columna.
¿Pero por qué el look de Alex causó tanto furor? Pues porque, aunque ya había demostrado que cuando no se viste de mariachi, le gusta ser extravagante, sus últimas elecciones osadas fueron interpretadas como una “liberación” a raíz del fallecimiento de Vicente Fernández… como siempre, se le cuestionó y acosó para que hable sobre sus preferencias sexuales.
Pero el hijo de Don Chente no se quedó callado, inmediatamente reposteó sus fotos con el texto “No te preocupes por lo que yo tenga o deje de hacer… preocúpate por lo que a ti te falta o no puedas hacer! #yoestoymuyfeliz”
Ya son muchos años en los que Alejandro ha vivido con rumores y chismes sobre su sexualidad. Pesa mucho que sea un cantante de música regional -porque es un ambiente dominado por el macho mexicano- y pesa aún más la figura de su padre y los desafortunados comentarios homofóbicos que alguna vez realizó.
Así que, aunque él no puede usar el pelo largo sin que lo llamen afeminado, no puede vestirse de colores sin despertar sospechas sobre su salida del clóset, lo hace porque es SU VIDA, SU CUERPO, SU GUSTO y además, ¿por qué demonios le tendría que importar la opinión de un arroba desconocido que seguro tuitea mientras usa chanclas pata de gallo?
La realidad es que México es heteronormativo y funciona con estereotipos de género. Aquí las niñas son rosas, los niños azules; las mujeres son las únicas que usan faldas y vestidos y los hombres pueden enseñar los pezones siempre y cuando utilicen pantalones. En nuestro país la homofobia y los roles de género disfrazados de comedia, aún se cuelan en las conversaciones normales.
Por eso mientras aplaudimos lo “deconstruidos” que están algunos artistas extranjeros como Harry Styles, Jaret Leto, Bad Bunny y otros que usan maquillaje, barniz de uñas y ropa con lentejuelas, a los hombres mexicanos que se atreven a hacer lo mismo no tardamos en decirles la palabra que empieza con p y termina con uto.
Hasta aquí el chisme, lo viral, el tamal con crema… y también con pasas.
@Tamalito_rosa









