Los ataques a la libertad de prensa son cada vez más frecuentes y evidentes. En lo que va del año han sido asesinados 14 periodistas en México, la cifra más alta que se tiene registro desde la administración de Vicente Fox Quesada.
La retórica agresiva hacia el gremio ha despertado en el imaginario colectivo no solo falta de respeto hacia una de las profesiones más importantes sino un rechazo que se ha traducido en ataques mortales en muchas ocasiones.
En el cuarto año de Gobierno de Fox se contabilizaron cuatro asesinatos, la cifra más alta en su sexenio fue de 10 en el último año de mandato, con Felipe Calderón en el mismo periodo sumaron 10, siendo la cantidad más elevada, mientras que, con Enrique Peña Nieto se alcanzó un número de 11, siendo 12 la cifra más alta.
En ningún sexenio como el de ahora se ha atacado la libertad de prensa desde uno de los tres poderes: el ejecutivo, quien desde que asumió el cargo emprendió una campaña de desprestigio que logró permear en sus seguidores quienes con más frecuencia atacan a los comunicadores que solamente realizan la labor de informar.
La información sirve para muchas cosas, algunas de las más importantes son como parámetro de la corrupción en la que los inversionistas tienen la oportunidad de vislumbrar en qué condiciones se desarrollarán sus negocios, para denunciar abusos del poder, lo cual sirve para defender otros derechos humanos, así como para exhibir malas decisiones del Gobierno que afectan a todos.
La estrategia de intimidación tiene el objetivo de lograr la autocensura, pero también de hablar de manera sesgada de las obras del gobierno en turno, sin crítica, inhibir la investigación que podrían revelar casos que afectan a los mexicanos cuando se incurre en malas prácticas en la administración pública, así como generar una percepción de que se está haciendo buen trabajo aunque en realidad sea todo lo contrario.
Por desgracia las empresas de comunicación poco pueden hacer, no existen protocolos o capacitación y el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación está en el abandono. Cabe recordar que la periodista Lourdes Maldonado pidió protección al Presidente de México y posteriormente fue asesinada.









