Las imágenes de la Primer Ministra de Finlandia, Sanna Marin, bailando en una fiesta privada han despertado todo tipo de reacciones machistas. Sin embargo, una ola de sororidad está expandiéndose como respuesta, con vídeos de mujeres en redes mostrándose libres y felices mientras bailan.
Todo empezó con un movimiento de mujeres finlandesas. Sin embargo, cada vez se suman de más nacionalidades, acompañando sus vídeos bailando con comentarios empoderadores y feministas:
«Sí, las mujeres podemos hacer ambas cosas, bailar en una fiesta y liderar un país. A por ello, Sanna». Lo hacen con el hashtag ‘#solidaridadconsanna’.
La periodista polaca Hanna Lis ha expresado lo bien que se lo pasó celebrando el Orgullo en Copenhague y también se baila en Holanda o en Canadá, en casa o de fiesta, pero sin complejos.
Así, estas mujeres animan desde las redes a otras del mundo a no parar de bailar, como ha hecho Henrike Brandstötter, miembro del Parlamento de Austria, quien ha acudido este verano a un festival, tal y como se puede ver en un vídeo, con una corona en la cabeza y un corazón colgando de su cuello.
El político alemán Stefan Seidler también ha subido un vídeo disfrutando de la pista de baile con Wilma, su mujer. Y así, bailando, es de la forma en que se ha construido una red de apoyo para que cesen las acusaciones contra la primera ministra de Finlandia por bailar.
Hasta el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador cuestionó el linchamiento político que le han hecho a Sanna Marin. Dijo que “la Primera Ministra en un país se fue a bailar, hubo todo un linchamiento político. Sí, tan importante que es bailar. ¿Por qué no va a ir a bailar? Y le hicieron un antidoping”.
Marin defendió el miércoles su derecho a la alegría y a la vida, en respuesta a la polémica causada por unos videos en las que aparece bailando en una animada fiesta.
«Soy un ser humano. A veces también aspiro a la alegría, a la luz y al placer en medio de estos oscuros nubarrones», declaró, con voz trémula, durante un acto organizado por el Partido Socialdemócrata (SPD), en Lahti, en el sur de Finlandia.
Estamos completamente de acuerdo: la Primer Ministra tiene derecho a bailar al igual que cualquier persona que quiera hacerlo, así que a bailar.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









