El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que cambió de opinión respecto a sacar al Ejército de las calles, una de sus promesas de campaña, por los altos índices de inseguridad que le heredaron los Gobiernos anteriores.
El primer mandatario aseguró que la creación de la Guardia Nacional (GN) era la única respuesta para enfrentar a los grupos criminales del país, debido a que la Policía Federal estaba corrompida en toda su estructura.
«Estoy convencido de que debe de estar la Guardia Nacional, dependiente de la Secretaría de la Defensa Nacional, en el encargo de garantizar la seguridad pública en coordinación con los Gobiernos estatales y municipales».
López Obrador expresó que la Guardia Nacional tiene que tener mando militar para actuar con disciplina y profesionalismo en las tareas de seguridad.
AMLO celebró la iniciativa que presentó el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para mantener a las Fuerzas Armadas en las calles cumpliendo labores de seguridad hasta el 2028: «Hace bien el PRI en rectificar».
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