La Cámara de Diputados aprobó con 480 votos a favor, la reforma al artículo 6 de la Ley General de la Mujeres a una Vida Libre de Violencia, para incluir como parte de la violencia física, los ataques contra las mujeres que incluyan cualquier tipo de ácido o sustancia corrosiva.
La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, Julieta Vences Valencia, detalló que este dictamen tiene el propósito de visibilizar y reconocer como parte de la violencia física los ataques perpetrados mediante la utilización de ácido o sustancias corrosivas, causticas, irritantes, tóxicas o inflamables.
“Por esta cantidad, cualquier agresor puede adquirir estas sustancias corrosivas en cualquier tlapalería para marcar la vida de una persona”.
Desde tribuna, al recordar las agresiones de la joven poblana, Esmeralda Millán y de la saxofonista de oaxaqueña, María Elena Ríos, la diputada federal de Morena, denunció que con solo 135 pesos “se puede destruir la vida de una mujer”.
La legisladora poblana, lamentó que la violencia ejercida en contra de las mujeres se ha llegado a manifestar de tal forma “que es la más cruel y dolorosa, como es la violencia ácida”.
“Imagínense por tan solo un momento que salen de sus casas, se van a trabajar, que van al mercado, que van a dejar a sus hijas y sus hijos a la escuela y que, en un segundo, así de fugaz, les cambia la vida cuando les avientan una sustancia, que no solo les derrite el rostro, sino que les cambia la vida, que tienen que estar acudiendo a cirugías plásticas, donde tu hija, tu hijo te ve y no te reconoce. Ese es el daño tan lacerante de Esmeralda Millán del estado de Puebla, de Carmen Sánchez del Estado de México, de María Elena Ríos de Oaxaca, que tuvieron que padecer, sufrir quemaduras en su cuerpo y rostro”.
Julieta Vences exigió que se debe de garantizar justicia para todas las mujeres que han sido agredidas y bridarles seguridad para que no vuelvan a ser agredidas.
“Las y los diputados debemos legislar para que esos agresores que están allá fuera puedan ser juzgados, puedan ser encarcelados y por fin ellas puedan sentirse tranquilas, sin tener el temor que regresen a rematarlas, a matarlas a seguirlas violentando”.
El proyecto de decreto se envió al Ejecutivo Federal para sus efectos constitucionales.









