Ante la crisis de resultados que está viviendo el Club Puebla, Nicolás Larcamón, director técnico, mencionó que, a partir de este viernes, cuando se enfrenten a Tigres en el Estadio Cuauhtémoc, ‘ya no habrá un mañana’ para tratar de meterse a la fiesta grande del futbol mexicano.
“Nos quedan tres partidos de local contra rivales que nos van a planta cara, pero nosotros tenemos una sola misión que es clasificar, que es alcanzar la puntuación necesaria para estar en esa reclasificación. […] Tenemos una semana que nos permite trabajar tranquilo y saltar el viernes con toda la determinación para lograr ese triunfo, pero a partir del viernes no hay mañana”.
Larcamón lamentó la escandalosa lesión que sufrió el brasileño Gustavo Ferrareis, de quien de manera extraoficial se sabe que ya fue operado en la ciudad de Guadalajara; sin embargo, mencionó que a pesar de que el panorama luzca más complicado para el Puebla en el cierre del torneo, donde recibirán a Tigres, Pumas y América, es momento de sostener el espíritu que los ha caracterizado.
“Es una lesión que termina siendo un golpe más de lo que viene siendo el camino que transitamos en todo este torneo. Fue una jugada demasiado desgraciada propia de que no tenía una fricción que podría generar una lesión tan grave, pero es así. […] Tenemos que entender que más allá de que se haya puesto muy cuesta arriba, o que esté cuesta arriba, no podemos permitirnos no sostener el espíritu o identidad que muchas veces nos caracterizó para hacer grandes gestas de clasificación”.
Foto de Jam Media / Agencia Enfoque









