¿Se imagina una inversión de 9,639 millones de pesos al estado de Puebla?
Ahora imagine que 5,610 de esos millones son para tierras que actualmente no son muy productivas y ahí generarán la derrama.
Se la pongo más interesante: Imagine que esas inversiones que llegan a Puebla generan unos tres mil empleos. Esos empleos se centran, de nuevo, en zonas picia productivas y por si fuera poco, los dueños de esos terrenos ahora recibirán una renta mensual por sus tierras, además de inversión social en sus comunidades.
¿Por qué llegarían esos empleos?
Pues esta vez sería por la bonita cara de los poblanos. Bueno, no de los poblanos, sino del sol en Puebla. Gracias a la buena irradiación que recibe el estado y a la ubicación en el sistema eléctrico, hay particulares que intentaron hacer esas inversiones en el estado.
Pero hay un pequeño problema.
Para que esa radiación pueda aprovecharse, esos empleos puedan generarse y esa derrama económica se de, se necesita que el regulador del sistema eléctrico, la Comisión Reguladora de Energía (CRE), otorgue un permiso de generación, pero lo niega o se hace que la virgen le habla. ¿La razón de negar el permiso o no resolver?
Es fácil: La política energética de este gobierno ha sido bloquear cualquier forma de inversión que sea distinta a CFE, para “fortalecer” a esa empresa y garantizar que los mexicanos le hagamos el gasto. No vaya a ser que llegue alguien más barato.
Entonces hay miles de permisos que involucran miles de millones de dólares en el país que están simplemente parados o se negaron con pretextos absurdos y muchas veces contrarios a derecho.
Ahora ¿De donde salen esos 9,639 millones de pesos? Es el resultados de calcular la inversión necesaria para desarrollar unos 567 megawatts de capacidad instalada de generación solar.
A su vez, esos 567 MW son el conjunto de sumar las solicitudes negadas o no resueltas que fueron presentadas por privados a la CRE desde 2019 a la fecha.
Dirá usted: bueno, si no le dieron permiso a privados para hacer esos parques seguro que es porque CFE los va a construir.
Pues no. La empresa productiva del Estado no tiene proyecto alguno en Puebla para desarrollar algún proyecto solar. De hecho solo tiene planes para una pequeña central eléctrica nueva, una geotérmica al norte del estado. Y bienvenido ese proyecto, pero no son ni 100 megawatts, ni la quinta parte de lo que planeaban los privados.
Hay una parte más fea de este bloqueo de la CRE: Algunos de los permisos parados no son para que alguna empresa construya un parque grande para vender energía a la red. Algunos de estos proyectos son para generar la energía que una fabrica consume. O sea: en lugar de consumir energía de fuera, de la red, quieren generar su energía de forma limpia y más económica. Pero como la CRE quiere que le sigamos haciendo el gasto al gobierno, no lo permite y bloquea el permiso. La parte complicada además es que algunas de estas empresas deben consumir solo energía limpia por compromiso corporativo. Y negarles el permiso significa complicar su permanencia en el país o, por lo menos, encarecerla.
Pero no crea usted que la falta de permisos ha sido por asuntos de la pandemia.
Hace unas semanas se le dio permiso al parque solar de Puerto Peñasco, un parque que hace dos años no existía ni siquiera como idea. En otras palabras, la CRE ha resuelto y permitido parques con muchas complejidades técnicas, pero además sin respetar el orden de solicitud al que está obligado por ley.
Regresando de pandemia ¿No cree Usted que esas inversiones las requiere el país, el estado y por supuesto los poblanos?
Pues es su idea, porque la CRE, por ordenes superiores y pretextos ideológicos, bloquea la inversión en Puebla. No vaya a ser que generen empleos, derrama económica y energía más barata. ¿Alguien en su casa busca trabajo y no lo encuentra? Pues podría ser uno de esos 3,000 empleos que la CRE le ha negado a Puebla. Todo sea por la soberanía energética ¿no?









