“Me siento como en un sueño, no me la creo”, así fue el sentir del luchador Hijo del Vikingo, quien recientemente fue nombrado como el octavo mejor del mundo, de acuerdo con el ranking publicado por la revista especializada Pro Wrestling Illustrated (PWI), además de ostentar el megacampeonato de la AAA, considerado el cinturón más importante de la Caravana Estelar.
En entrevista exclusiva para El Heraldo de Puebla, el gladiador poblano compartió la clave del éxito de su meteórico ascenso en la industria del pancracio mexicano, desde que ingresó en 2017 a las filas de la tres veces estelar, así como el consejo más importante que le ha dado su padre, King Vikingo, de mantener los pies sobre la tierra a pesar de los éxitos obtenidos.
“La constancia, el entrenar, prepararte mentalmente, porque también te merman mucho los malos comentarios. Si les haces caso te afectan muchísimo. Los problemas familiares. Tienes que ser fuerte de mente y prepararte muy bien físicamente y mentalmente. […] Cuando él me ve (King Vikingo) o estoy cometiendo errores me jala las orejas. Siempre ser humilde porque hoy podemos estar en lo más alto y mañana podemos bajar nuevamente. Lo que me ha dicho que es mejor tener amigos en todo el mundo que enemigos”.
El oriundo de Cuautlancingo, Puebla, confesó que a lo largo de su carrera ha recibido cualquier tipo de comentario negativo, sobre todo a partir de ganar el mega campeonato de la AAA y, a pesar de que está poniendo el nombre de Puebla en todo lo alto, hay “compañeros paisanos” que dudan de su calidad luchística e, incluso, en algún momento de su carrera estuvo a punto de dejar la lucha libre precisamente por todo el odio y los comentarios negativos que recibió por su peso y estatura.
Pero pudo más su orgullo y las ganas de demostrarse a sí mismo que podía lograr las metas que se ponía en mente para salir avante, sin importar lo que dijeran sus detractores.

“Hubo luchadores que siendo mis paisanos no creían en mí. Algunos me dijeron que no servía para la lucha y que mejor me retirara. Lo tomé un tiempo muy apecho, ya no quería luchar, ya no quería acompañar a mi papá, pero realmente tengo sangre de luchador y lo que quise es demostrarme a mí mismo que sí se puede y echarle muchas ganas y ¡mira! Todo esfuerzo tiene su recompensa y poco a poco vamos obteniendo más preseas, muchos triunfos. Muchos dicen que ‘este campeonato no te lo mereces’, que el peso, la estatura. Muchos no me quieren, me tiran mucho hate. Empieza desde mi casa, desde mis paisanos que no me quieren. Lo que hago yo es demostrar por qué soy el octavo lugar, por qué soy el Mega Campeón y ya que Dios bendiga a todas a esas personas que no creen en mí”.
Con el megacampeonato de la AAA en su cintura y su incorporación al top ten de los mejores gladiadores del mundo, el Hijo del Vikingo aseguró que el siguiente paso en su carrera será tratar de conquistar nuevas tierras, como Australia, por ejemplo, país en el que luchará en los próximos días y, si todo sale bien, obtendrá la visa, que se le ha negado durante tres años. Si se la otorgan, el luchador está más que confiado que será el inicio de una carrera exitosa en el extranjero.
“Quiero conquistar nuevas tierras, se da la oportunidad de ir a Australia, hay fechas por concretar en otros países, vamos a seguir preparándonos, tratar de sacar esa visa. Tengo tres años intentando sacar la visa y no se ha podido, pero esperamos que en octubre tengamos nuevas noticias. Sepan que, si ya vamos a tener visa o no, octubre será un gran mes, vendrán muchas sorpresas”.
Emmanuel Román Morales, mejor conocido como El Hijo del Vikingo, cerró la plática con un mensaje a su yo de 8 años que soñaba con entrar a una de las empresas de lucha libre más importantes del país, pero que no se imaginaba todo lo que iba a lograr en tan solo cinco años dentro de la AAA.
“Le diría a Emmanuel de hace 8 años: ‘síguele echando ganas, no te rindas, tú puedes y vas a hacer algo muy grande en tu carrera y en tu persona’”.
Fotos de Omar Cuautle y Andrea Vicente / Agencia Enfoque









