El Hijo del Vikingo vivió una de las noches más importantes de su carrera este sábado, al retener el Megacampeonato de la AAA ante Fénix, en el 30 aniversario de la empresa fundada por Antonio Peña.
Poco más de 15 mil personas se hicieron presentes en la Arena CDMX para ser testigos de la mejor pelea del aniversario de la Caravana Estelar, donde el poblano y su rival se emplearon a fondo en un combate que tuvo de todo: llaveo, contrallaveo, lances, rudeza y hasta sangre.
Los primeros minutos de la pelea fueron de conocimiento, lucha en medio del hexadrilátero hasta que llegó la faceta ruda del Vikingo, quien hizo sangrar a Fénix y le rompió parte de su máscara.
Los lances espectaculares hacia afuera y dentro del ring no podían faltar, los 450 y 650 grados cortesía del Vikingo aparecían, mientras que Fénix atacaba con varias guillotinas al filo de las butacas, planchas y un par de rompecuellos, que parecía acabarían con el reinado del poblano.

El momento clave de la lucha llegó después del gran esfuerzo de ambos gladiadores: El Hijo del Vikingo aventó a Fénix al centro del ring desde la tercera cuerda, le dio una patada en la mandíbula y sobre las cuerdas le dio un doble rodillazo para después acomodarlo y con el cuerno del Vikingo logró poner la cuenta de tres definitiva para retener el máximo título de la tres veces estelar.
Al término de la lucha, los aficionados reconocieron el gran combate que brindaron ambos luchadores al arrojarles monedas y billetes al ring.
Fotos de Twitter @tampicoluchafan e Instagram @hijodelvikingoaaaoficial









