Por Adriana Colchado
El furor que ocasionó el divorcio de Shakira parece no tener fin, pues basta con que la colombiana suba una foto con los “pies descalzos” para que la gente empiece a comentar que es porque Piqué ya no le compra zapatos…
Con el lanzamiento de su nuevo sencillo “monotonía”, ella y sus caderas siguen echando leña al fuego, pues sabiendo perfectamente que al público le E-N-C-A-N-T-A hablar, opinar e inventar cuando alguien cambia de estado civil, decidió escribir y cantar canciones que enardecerían las redes sociales, con letras que aludirían a su situación sentimental.
En una estrategia comercial brillante, Shakira está sacando provecho de su tan sonada ruptura con el futbolista. Sin hablar explícitamente de eso, sin dar declaraciones públicas, sin la necesidad de decir “esto es para ese desgraciado”, abrazó su nuevo título de divorciada y lo está monetizando.
Empatizando con la interminable cantidad de mujeres que han -o mejor dicho “hemos”- sido engañadas por un rufián, el sencillo predecesor de “Monotonía”, “Te felicito” llegó a una virilidad impresionante; en parte por el tonito pegajoso y el bailecito de TikTok, pero en realidad por la pedradota que pareció lanzarle a su ex, por la proximidad que hubo entre su estreno y el anuncio de su divorcio.
Y aunque en su momento llegué a pensar que era imposible que hubiera grabado tan rápido la canción y video, y que el hype de “te felicito” era gracias a una coincidencia de temporalidad, ahora pienso que la Chaki es una genio cuando trae el corazón roto. Lo hizo con “Antología” y ahora lo repite, pero con nuevos ritmos.
Sabe que no puede detener el morbo, sabe que existimos para el chisme, sabe que van a hablar de ella y no solo quiere dar la línea de lo que se va a decir, sino que quiere cobrar por eso. Brillante.
“Monotonía” no lleva ni 48 horas de haber sido lanzada y ya lleva más de 18 millones de reproducciones en Youtube. Es una canción que combina bachata y música urbana, canta acompañada de Ozuna. Y aunque escuchando bien la letra, podría ser cualquier canción de desamor, a los cibernautas nos fascina conectar hilos inexistentes.
Y aunque es inevitable pensar en Piqué cuando en su video musical la vemos con el corazón de fuera, o cuando dice “me dejaste por tu narcisismo”, esperemos que esta fama de “dejada” no defina su carrera, ni su vida.
No es la primera mujer que se divorcia en esas circunstancias y no será la última. Canciones de desamor siempre ha cantado y lo seguirá haciendo, pero no hay que aludir al ex en todo. Existe vida, amor, talento y carrera después del divorcio.
Hasta aquí el chisme, lo viral, el tamal con crema… y también con pasas.
@Tamalito_rosa









