Las personas negras, hispanas y nativas americanas en áreas rurales de los Estados Unidos, registraron el mayor número de muertes en el segundo año de la pandemia.
Una nueva investigación encontró que, en los pueblos pequeños y en las tierras de cultivo, el Covid-19 les quitó la vida a tasas considerablemente más altas que otras registradas con anterioridad.
Informó el diario The New York Times que incluso al final del segundo año de la pandemia en febrero de 2022, los sistemas de salud sobrecargados, la pobreza, las enfermedades crónicas y las tasas de vacunación más bajas estaban obligando a las personas no blancas a soportar la carga del virus.
La nueva investigación fue dirigida por Andrew Stokes, Profesor de Salud Global en la Universidad de Boston.
Hubo dificultades para obtener atención médica ya que las farmacias rurales a menudo son pocas y distantes entre sí, lo que perjudicó a los más pobres para recibir píldoras antivirales.
En pueblos y ciudades de todos los tamaños en EU, las brechas raciales en las muertes por Covid-19 se redujeron debido a los grandes avances en la inmunidad de la población.
Los médicos dijeron que algunos pacientes negros e hispanos, especialmente los que no tienen seguro o están lejos de los hospitales, esperaron demasiado antes de buscar ayuda para beneficiarse de nuevos tratamientos.
Una de las bases del estudio fue la utilización de los datos de los certificados de defunción de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) y las estimaciones de población de la Oficina del Censo.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









