Rafael Moreno Valle Sánchez fue reconocido póstumamente por el Instituto Poblano del Deporte (Inpode) en el Paseo de Campeones y, a decir de su hijo, Tony Moreno Sánchez Abdala, el reconocimiento faltó hacérselo en vida.
“Te voy a contestar esto no como hijo, sino como aficionado del deporte. Por supuesto que le hizo falta porque lo merecía, fueron muchas décadas de trabajo, de sacrificio por mantener los deportes. Él estaría contento, pero estoy seguro, porque no le gustaba salir como la estrella, él estaría contento de que reconozcan a los deportistas en vida, de eso estaría contento y que sea el ejemplo de las nuevas generaciones, porque las nuevas generaciones tienen que tener motivadores y todos ellos son motivadores”.
Al borde de las lágrimas, Moreno Valle Abdala reconoció que lo emocionó que el nombre de su papá fuera escrito en letras de oro en la historia de deporte poblano y sintió orgullo por toda la promoción que hizo durante su vida.
“Es un momento muy sentimental, pero lo recibimos con mucho orgullo porque la realidad de las cosas, él se lo merecía. Se cansó de promover el deporte”.
En esta edición, el Inpode reconoció póstumamente a Moreno Valle Sánchez y a Enrique Montero Ponce, dos entrañables amigos y personajes inseparables, a decir de Moreno Valle Abdala:
“Sé que ellos estarán muy contentos. Sé que ahorita estarán festejando con un whiskito, como les gustaba, pero los extrañamos”.
Foto de Omar Cuautle









