La oración, la meditación y el canto, fueron la presencia y la forma de manifestarse de más de 100 mil feligreses que participaron en la edición número 32 de la Procesión de Viernes Santo, donde las imágenes religiosas más veneradas por la feligresía poblana salieron a recorrer las principales calles del centro histórico de la capital poblana.
En su mensaje, el arzobispo, Víctor Sánchez, recordó que los corazones de los devotos se abrieron a Jesucristo con las oraciones, la meditación y los cantos.
Así se refuerza la vida sacramental , la penitencia y las buenas obras todo ello como reflexión de la Semana Santa.
Semana Santa que inició desde el Viernes de Dolores, luego el Domingo de Ramos, y el recuerdo de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalem, con el Martes Santo, dando paso a la misa crismal. Y a consagrar los Santos Oleos y el Santo Crisma para que las diferentes parroquias puedan administrar los sacramentos de iniciación cristiana como el bautismo, la confirmación y la eucaristía.
El arzobispo destacó que siguiendo la penitencia, el Jueves Santo presidió el Lavatorio de Pies a 12 ancianitos.
Y este Viernes se recuerda el Viacrucis de Jesús y para ello la procesión del silencio con la oración y la meditación.
El ciclo penitencial inició con el miércoles de ceniza, pasando por los viernes cuaresmales hasta llegar al Viernes de Dolores y el Viernes Santo.
A partir de mañana gozaremos , dijo el arzobispo de Cristo Vivo , resucitado, glorioso, transfigurado.
A la procesión se unieron el gobernador, Sergio Salomón Céspedes y el alcalde Eduardo Rivera.









