La Arquidiócesis de Puebla a cargo de don Víctor Sánchez Espinosa impulsa a través de oraciones y misas, la canonización del último Obispo y Primer Arzobispo de Puebla, Ramón Ibarra y González de quien se investiga su primer milagro dentro del proceso de beatificación y canonización.
Desde febrero de 1964, la Santa Sede inició el Proceso Diocesano de la Causa y un año después, comenzó el proceso informativo sobre la fama de santidad, virtudes y milagros. Fue declarado Siervo de Dios en 1973. En abril de 1990, el Papa Juan Pablo II lo declaró Venerable.
Actualmente además de la Arquidiócesis, la Familia de la Cruz y la Iglesia trabajan por la Beatificación y Canonización del Obispo. La Parroquia del Barrio de El Parral es la sede oficial de oraciones.
Informó el Sacerdote David de Jesús Padrón, Misionero del Espíritu Santo y nuevo postulador de las causas de las Obras de la Cruz que se están recabando testimonios de posibles milagros.
Uno de ellos es el de una persona que pudo recuperarse de un accidente, fundamentalmente para otorgar el título de Beato y después el de Santidad.
Desde 1970 en Puebla Capital se abrió el Museo de las Reliquias del Venerable Monseñor Ramón Ibarra en la Avenida 5 Poniente 121, donde los fieles católicos pueden llevar sus testimonios de posibles milagros.
José Ramón Ibarra y González nació en Olinalá, Guerrero, el 22 de octubre de 1853 y falleció en la Ciudad de México el 1 de febrero de 1917.
Tuvo grandes talentos intelectuales y destacó por su modestia y sencillez; fue educador, constructor y promotor de iniciativas sociales y educativas.
La Arquidiócesis de Puebla impulsa actualmente 4 procesos de canonización: Ramón Ibarra; Juan de Palafox y Sebastián de Aparicio, quienes ya son beatos y Sor María de Jesús, conocida como el Lirio de Puebla, quien ya es Venerable.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









