Este gobierno ha decidido meterle todo el dinero del mundo a PEMEX y a la construcción de una refinería en Paraíso Tabasco. El problema es que PEMEX es un auténtico barril sin fondo, al grado que ya en lugar de aportar dinero a la hacienda pública, ahora hay que meterle dinero. Si consideramos que somos dueños de PEMEX y sus deudas, cada mexicano debe por lo menos 20,000 pesos.
Pero ya no alcanza el dinero para seguir quemando en PEMEX y el gobierno tiene que renunciar a sus facultades para sacar dinero de algún lado y que siga alcanzando.
Una de estas medidas que tomaron fue desaparecer dependencias, simular que seguirán operando mediante su “incorporación” a las secretarías, y entonces “ahorrar” dinero para seguirlo quemando.
Una de las dependencias que el gobierno pretende desaparecer es la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, o CONUEE.
Esta nació en la última década del siglo pasado como Comisión Nacional para el Ahorro de Energía o CONAE, pero el concepto de ahorro evolucionó para hablar más del uso eficiente.
Aunque tal vez muchas de sus actividades pasen desapercibidas, pero CONUEE es fundamental para entender el presente energético de México desde nuestras casas. Le cuento:
Seguramente usted ha comprado algún electrodoméstico en la última década. Bueno, pues muy probablemente haya visto que los electrodomésticos tienen una etiqueta amarilla que indica si cumple o no con medidas de eficiencia energética. Esto significa que el aparato le da el mismo servicio que otro, pero usando mucho menos energía.
Esto es posible gracias al desarrollo tecnológico, con lo que un refrigerador de hace 40 años consume la misma cantidad de energía que un departamento moderno.
Eso le conviene a usted, a mi y al sistema eléctrico nacional, al reducir las presiones por incrementar energía disponible.
Pero las acciones de CONUEE no han sido solo en electrodomésticos, sino en poner normas también, por ejemplo, a los calentadores de gas. Gracias a estas etiquetas sabemos cuando un boiler será más eficiente, gastará menos gas, generará menos emisiones y también nos costará menos su operación.
Un asunto importante es que la propia Comisión ha impulsado la eficiencia en la construcción mediante normas técnicas que indican materiales que se pueden usar en las construcciones para que la climatización (o aire acondicionado) sea cada vez menos requerido o use menos energía.
CONUEE también trabaja en poner normas a los calentadores solares de agua, para garantizar que los que usted instala en su techo sean seguros y ofrezcan los servicios que usted requiere en su hogar.
En la administración pública también ha tenido trabajo. El asesoramiento a municipios y gobiernos estatales permite que crezca el alumbrado sin que haya sido necesaria mucho más energía, por el cambio de luminarias a otras más eficientes, como las de LED.
CONUEE trabaja también en el transporte, desde el punto de vista público, pero también del privado, con el propio gobierno federal. En fin, la lista es enorme y las acciones en tres décadas, impresionantes, aunque a veces poco visibles.
La transición energética empieza por la eficiencia energética: usar menos energía para hacer lo mismo. Este gobierno ha ido frenando la transición, parando primero proyectos para incorporación de más renovables, luego parando a las propias renovables, después echando a andar centrales contaminantes a costa además de nuestros bolsillos, pues son más caras. Finalmente, le da un golpe a la transición desde la eficiencia, al desaparecer a la CONUEE.
Y para que no quede huella, elimina también al Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, INECC, para que no haya quien pueda medir como vamos (fracasando) en nuestros compromisos en materia ambiental y de camio climático. Pero de eso hablaremos en la siguiente entrega









