Como los ladrones, que deben esconderse para hacer sus fechorías, así los senadores de Morena sesionaron la semana pasada para hacer una serie de cambios a las normas vigentes, sin la oposición.
No hubo lectura de dictámenes, ni intervenciones, todo se hizo en «fast track» como comúnmente se conoce a las cosas que se hacen rápido, sin análisis ni consenso.
Las redes sociales fueron el canal de la denuncia. Los elevadores estaban bloqueados, no había acceso al recinto legislativo.
Los representantes de la Federación sesionaron la noche del viernes 28 de abril y en la madrugada del día siguiente para aprobar la desaparición del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), el cual ha sido un completo fracaso, además de eliminar Financiera Rural, institución que por muchos años apoyó al campo mexicano, sobre todo, a pequeños productores que hoy más que nunca se encuentran en la indefensión.
Asimismo, reformaron la Ley de Ciencia para que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) se convierta en Consejo Nacional e Humanidades, Ciencias y Tecnologías, además, dieron el espacio aéreo y el Tren Maya a la milicia, así como modificaciones a la Ley Minera, las cuales recortan concesiones.
La oposición denunció violaciones en el proceso legislativo, mientras tanto, los oficialistas han defendido los cambios, por fortuna ninguno toca la constitución porque los mexicanos le retiraron al partido oficial la mayoría calificada, de no haber sido así organismos como el Instituto Nacional Electoral (INE) habrían desaparecido, y el Poder Judicial, posiblemente estaría en manos del Ejecutivo.
El actuar de los senadores de Morena no tiene punto de comparación. Han ejercido el poder a costa de quien sea y de lo que sea, sin un mínimo de apertura hacia otras fuerzas políticas.
El llamado «viernes negro» tendrá consecuencias y será la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) quien determine la invalidez de las modificaciones, ya que se violó el proceso legislativo, y como lo denunció la senadora del PRI, Claudia Anaya, no se cumplió con el quórum legal.
Estos eventos nunca antes vistos en la historia moderna, nos invitan a reflexionar en que son necesarios los contrapesos políticos en el Poder Legislativo para evitar nuevamente un asalto a la legalidad.









