La Arquidiócesis de Puebla se deslindó de la edificación de la iglesia «Nuestra Señora de todos los Ángeles», en San Pedro Cholula, resaltando que dicho templo no pertenece ni jurídica ni canónicamente a ellos.
En un comunicado, la Arquidiócesis de Puebla explica que dicha iglesia ha sido construida a instancias de la denominada «Fraternidad Sacerdotal San Pío X» (FSSPX), fundada por el obispo cismático Marcel Lefebvre.
Agrega que la iglesia católica tiene el deber de custodiar la legítima administración de los sacramentos, guiar a sus fieles por la recta predicación de la Palabra del Señor, según la voluntad de Jesucristo; y también tiene la misión de advertir oportunamente sobre cualquier persona o asociación que actúe de manera adversa.
«Ni la Fraternidad San Pío X ni el edificio por ellos erigido se sujetan obedientemente a las disposiciones del Santo Padre ni mucho menos a la autoridad del señor Arzobispo, se pide a los fieles a que, para su atención espiritual acudan a su respectiva parroquia, donde los sacramentos son administrados lícita y válidamente, en plena comunión con la Iglesia y en obediencia al Papa y a nuestro Arzobispo», se lee en el comunicado.
Añade que los sacramentos administrados por los ministros de la Fraternidad San Pío X, son ilícitos por tres razones: «No son celebrados en la plena comunión eclesial, son administrados por sacerdotes acéfalos, es decir que no están bajo una autoridad eclesiástica. No prestan obediencia al Papa. No pertenecen a ninguna diócesis ni congregación y no cuentan con licencias ministeriales expedidas por la Arquidiócesis de Puebla».
Sobre el templo recién construido, la iglesia católica expresa que no puede edificarse un templo sin el consentimiento del Obispo Diocesano, dado por escrito, y dicho edificación no cuenta con ese permiso.









