La vida es un viaje corto, y como empresarios debemos lograr coordinar nuestro ciclo de vida personal con el ciclo de vida de la empresa.
Recientemente tuve la oportunidad de visitar en Bilbao el NIC (Nagusi Intelligence Center), la apuesta estratégica de la Diputación Foral de Bizkaia en España, para impulsar la actividad económica en torno al envejecimiento, la salud, y los cuidados de larga duración.
En dicha reunión nos señalaban que es a partir de los cincuenta años de edad que eres considerado persona mayor, parecería una edad muy temprana para ello, sin embargo, nos explicaban que es precisamente a los cincuenta años que la personas debemos empezar a planear la vejez.
En el ámbito empresarial esta regla aplica también, desde esa edad debemos iniciar ciertas estrategias e iniciativas para tener una vejez exitosa y lograr que la empresa no envejezca y eventualmente fallezca como es regla de vida de toda persona.
Uno de los retos más fuertes es empezar a diluirte en la empresa, es decir lograr gradualmente delegar tus actividades a una o varias personas, y para ello es necesario empezar a escuchar más y a hablar menos, dejar que los talentos en la empresa brillen, y tú observes más y actúes menos.
A continuación te presento algunas iniciativas para planear el atardecer y anochecer de nuestra vida empresarial:
* Asegúrate de contar con un seguro de gastos médicos mayores y seguridad social.
* Cuenta con un plan para tener libertad financiera en la vejez.
* Realízate exámenes médicos anuales .
* Haz ejercicio de bajo impacto.
* Cuida tu salud, peso, y alimentación.
* Duerme ocho horas al día.
* Inicia adaptaciones en casa para hacerla un lugar seguro para la movilidad.
* Diviértete más y estrésate menos.
* Planifica la sucesión.
* Realiza el protocolo familiar.
* Ordena y actualiza la documentación personal y de la empresa.
* Considera sin tu intervención, la planeación de la empresa a largo plazo.
El envejecer es regla de vida, no intentemos frenarla, por el contrario que fluya exitosamente y con vitalidad.
La empresa merece que seamos aliados suyos, y no una carga en nuestra vejez.










